"Trabajar en el Programa DIGITALIZA T de FSC me ha permitido comprender la importancia de integrar la dimensión técnica con la visión global de los programas"
María Breis estudió el Grado en Trabajo Social y trabaja como técnica de inserción socio-laboral en la Fundación Salud y Comunidad (FSC) en la Región de Murcia. Concretamente, en una iniciativa formativa que busca fomentar la inclusión digital como herramienta para la inclusión social. Este programa está especialmente dirigido a personas en situación o riesgo de exclusión social, ofreciendo capacitación en competencias digitales que les permite mejorar su autonomía, acceder a recursos tecnológicos y participar plenamente en la vida comunitaria y laboral. En esta entrevista, nos cuenta cómo ha vivido sus primeros meses de trabajo en FSC, los retos a los que se ha enfrentado, las competencias que ha fortalecido y la motivación que le aporta formar parte de un proyecto con un impacto social real, entre otros aspectos.
- Sabemos que trabajas en la Fundación Salud y Comunidad desde principios de este año. ¿Cómo describirías tus primeros meses de trabajo en la entidad?
Así es, concretamente desde principios de enero. En este tiempo, he procurado mantener una actitud proactiva, mostrando disponibilidad para asumir responsabilidades, aportar ideas y colaborar de manera transversal con los distintos equipos profesionales.
Mi objetivo ha sido no solo adaptarme a los procedimientos y metodologías de la organización, sino también contribuir activamente a optimizar procesos y fortalecer el trabajo en equipo.
- ¿Qué ha supuesto para ti a nivel personal formar parte de un proyecto con impacto social, como es el caso del Programa DIGITALIZA‑T?
Más allá del desarrollo profesional, trabajar en una organización cuya misión está centrada en mejorar la calidad de vida de las personas, me ha permitido conectar de forma más consciente con el propósito de mi labor diaria.
Saber que el trabajo que realizo contribuye, directa o indirectamente, al bienestar de colectivos en situación de vulnerabilidad, me aporta un sentido añadido de responsabilidad y motivación.
- ¿Qué tipo de tareas has desarrollado durante este tiempo?
Por un lado, he participado en la gestión y seguimiento de proyectos, colaborando en la planificación, organización y coordinación de actividades, así como en el control de plazos y objetivos.
Por otro lado, he contribuido a la elaboración de informes y documentación técnica, asegurando el cumplimiento de los procedimientos internos y los estándares de calidad de la entidad.
- ¿Ha habido algo que te haya llamado especialmente la atención durante estos meses?
Sí, el alto nivel de compromiso y vocación de servicio del equipo humano. He podido comprobar que, más allá de la profesionalidad y la experiencia técnica, existe una implicación genuina con la misión de la entidad, lo que genera un entorno de trabajo muy motivador y alineado con los valores sociales que promovemos.
- Concretamente, ¿qué valores del equipo profesional destacarías como más inspiradores?
En primer lugar, el compromiso social. Se percibe una implicación auténtica con la misión de la entidad y con las personas a las que se acompaña, lo que va más allá del cumplimiento de las funciones y refleja una verdadera vocación de servicio.
También resaltaría la empatía y el respeto, tanto en la intervención con las personas usuarias como en la relación entre compañeros y compañeras. Existe un clima de trabajo basado en la escucha, la colaboración y el reconocimiento del valor que aporta cada perfil profesional.
- ¿Qué competencias profesionales has fortalecido durante estos meses?
He consolidado mi capacidad de organización y planificación, especialmente en la gestión simultánea de distintas tareas y proyectos, priorizando objetivos y optimizando tiempos.
Por otra parte, he reforzado mi capacidad de análisis y seguimiento, prestando atención al detalle y asegurando el cumplimiento de los procedimientos y estándares de calidad.
- ¿Cuáles han sido los principales retos a los que te has enfrentado?
Durante estos primeros meses trabajando en la Fundación Salud y Comunidad, uno de mis principales retos ha sido gestionar de manera eficiente los tiempos y prioridades, especialmente en un entorno donde las necesidades pueden ser cambiantes y requieren capacidad de respuesta.
Además, asumir progresivamente nuevas responsabilidades ha supuesto un desafío positivo, que me ha permitido salir de mi zona de confort y seguir desarrollando competencias tanto técnicas como transversales.
- ¿Qué aprendizaje destacarías como el más significativo hasta el momento?
El aprendizaje más significativo hasta el momento en la Fundación Salud y Comunidad ha sido comprender en profundidad la importancia del trabajo coordinado y con enfoque integral para generar un impacto social real y sostenible.
Asimismo, he aprendido que la capacidad de adaptación y la escucha activa son claves para ofrecer respuestas ajustadas a cada situación. Cada caso, cada proyecto y cada contexto requieren sensibilidad, análisis y compromiso, lo que refuerza la necesidad de actuar con rigor y humanidad al mismo tiempo.
- ¿Cómo ha cambiado tu percepción del Tercer Sector desde que empezaste a trabajar en la entidad?
He descubierto que el Tercer Sector no solo actúa como agente de apoyo, sino como un actor clave en la transformación social, capaz de generar innovación, articular redes de colaboración y complementar de manera esencial la labor de las administraciones públicas. La gestión eficiente de recursos, la evaluación constante y la orientación a resultados son aspectos que, desde fuera, no siempre se perciben con claridad.
- Mirando al futuro, ¿en qué áreas te gustaría seguir desarrollándote dentro del ámbito social?
Me gustaría seguir desarrollándome en áreas que combinen la intervención directa con la planificación y mejora estratégica de los proyectos. Trabajar en el Programa DIGITALIZA‑T de FSC me ha permitido comprender la importancia de integrar la dimensión técnica con la visión global de los programas, y es una línea en la que me gustaría profundizar.
Acompañando a familias frente a la pobreza energética desde el Proyecto AEDES
Enrique Martínez Gutiérrez comparte su experiencia como técnico de inserción sociolaboral en el Proyecto AEDES - Servicio de Acompañamiento en el Ejercicio de los Derechos Energéticos de la Fundación Salud y Comunidad, donde acompaña a familias afectadas por la pobreza energética. Desde sus inicios como scout y voluntario en diferentes entidades, ha enfocado su carrera en la integración social, y ahora ayuda a las familias a recuperar el control de sus recursos y a afrontar la exclusión social con autonomía y esperanza. El Proyecto AEDES está financiado con subvenciones a cargo de la asignación tributaria del 0,7 % del IRPF, en el ámbito de la Región de Murcia.
- Para empezar, ¿puedes contarnos un poco sobre ti y tu trayectoria profesional?
Claro, me he incorporado a la Fundación Salud y Comunidad como técnico de inserción sociolaboral en la Región de Murcia. Previamente, he estado casi dos años en una asociación para personas en el espectro autista.
Todo este camino empezó cuando acabé Bachillerato y decidí estudiar el Grado Superior de Integración Social. Desde el primer día, me entusiasmó pensar en la idea de enfocar mi vida profesional a integrar y acompañar a los demás, un compromiso que he mantenido desde mi infancia, ya que soy scout desde hace 13 años, y desde que tengo 11 he hecho diferentes voluntariados todos los años. Esto me ha hecho tomar una perspectiva y conciencia social a lo largo de mi infancia y adolescencia que a día de hoy es la que creo que me ha motivado a llegar hasta aquí.
- ¿Cómo han sido tus primeros meses de trabajo en la Fundación Salud y Comunidad?
Mi experiencia durante estos primeros meses está siendo muy gratificante, recuerdo que el primer día entré muy ilusionado, con mucha expectación por saber con lo que me iba encontrar y cómo sería esta nueva etapa. Me fascinó el ambiente que había entre los compañeros/as, lo cual para mí es una parte fundamental, ya que creo que se ve reflejado en el trabajo que hace una persona cuando se siente cómoda en el sitio en el que se encuentra.
- Al incorporarte al proyecto AEDES, ¿cómo fue para ti adaptarte a un área tan diferente a tu experiencia previa?
Al principio, el proyecto AEDES me pareció un gran cambio respecto a lo que venía haciendo, ya que la atención a personas con autismo es algo completamente diferente. Aun así, la idea de salir de mi zona de confort me generaba mucha curiosidad, fui aprendiendo e informándome más a fondo sobre la pobreza energética y ha resultado ser un factor determinante en mi comprensión de la exclusión social. He descubierto que la precariedad energética no es solo un problema de facturas, sino una barrera que condiciona la salud y la dignidad de las familias, lo que ha dado un sentido mucho más profundo a mi trabajo en el día a día.
- ¿Qué es lo que más te ha sorprendido o interesado en estos primeros meses?
El darme cuenta de lo invisibilizada que está la problemática en nuestra sociedad. Sinceramente, yo mismo tenía muy poca información sobre el alcance de esta situación antes de entrar a formar parte de este proyecto. Al estar aquí y ver la realidad de cerca, te das cuenta de que muchas familias sufren esto en silencio. Por eso, creo firmemente que tenemos por delante una labor muy importante de difusión y concienciación; es fundamental que las personas sepan que esto es mucho más común de lo que pensamos y que puede estar pasando en la casa de al lado sin que nos demos cuenta.
Por otro lado, lo que más interesante me ha parecido es la metodología y la calidad con la que se trabaja esta situación desde el proyecto AEDES. Me ha impresionado ver cómo se aplica un enfoque integral que no se queda en la superficie. No nos limitamos a dar una solución puntual o temporal para salir del paso, sino que el objetivo real es el acompañamiento a largo plazo.
Lo que buscamos es empoderar a las familias, dándoles herramientas prácticas y una formación adecuada para que ellas mismas recuperen el control. Sin duda, ver cómo pasan de la incertidumbre a poder gestionar sus propios recursos de forma autónoma es la parte más enriquecedora de todo este proceso.
- ¿Cuáles han sido tus mayores retos y aprendizajes durante este tiempo?
Lo primero que me viene a la cabeza cuando pienso en los principales retos y aprendizajes que me han surgido, son las facturas y todo lo relacionado con el sector energético. Nunca había tenido que analizar una factura ya que a mis 23 años todavía no he tenido la suerte de poder independizarme, así que esto era algo que yo sentía que me pillaba muy lejos. Entendí que esto es una parte fundamental del proyecto y puse todo mi esfuerzo en conocerlas y entenderlas para que el trabajo que por mi parte pudiese ofrecer a los participantes del proyecto fuera de la mayor calidad posible.
Si tuviese que destacar mis mayores aprendizajes diría todo lo que estoy aprendiendo de mis compañeros/as, la forma de trabajar, siempre pensando en las personas, e intentando dar lo mejor para que las diferentes personas que pasan por la fundación sientan que de verdad tienen una oportunidad de salir adelante, sin conformarse con soluciones superficiales y poniendo todo el empeño y el corazón para que recuperen la esperanza y se sientan realmente acompañados.
- Por último, ¿cómo valorarías tu incorporación al equipo profesional del proyecto?
Mi incorporación al equipo ha sido muy positiva, han sido muy acogedores conmigo y estoy muy agradecido con ellos. En todo momento han estado pendientes por si necesitaba algo, explicándome las dudas que me iban surgiendo y haciéndome sentir como uno más desde el primer minuto. Es un verdadero placer trabajar en un entorno con tanta calidad humana, donde el compañerismo se nota en cada detalle del día a día.
Saber que cuento con el apoyo de mis compañeros/as me ha dado mucha seguridad a la hora de trabajar e ir asumiendo nuevas responsabilidades con confianza. Sentirse tan arropado desde el principio marca la diferencia y me motiva mucho para seguir aportando al proyecto. Solo me queda agradecerles de corazón por la buena acogida que he recibido por su parte.
El Servicio de Acompañamiento a la Vida Autónoma (SAVA) de FSC consolida su crecimiento y refuerza el apoyo a la recuperación
El Servicio de Acompañamiento a la Vida Autónoma (SAVA) de la Fundación Salud y Comunidad (FSC) en la provincia de Barcelona, se posiciona como un servicio clave en los procesos de recuperación e inserción comunitaria de personas con conductas adictivas. Durante 2025, ha experimentado un aumento en el número de atenciones, confirmando una tendencia de crecimiento progresivo y evidenciando la necesidad de garantizar la continuidad y estabilidad del recurso. El servicio cuenta con la financiación del Departamento de Derechos Sociales e Inclusión de la Generalitat de Cataluña mediante la convocatoria ordinaria de subvenciones (CONVO).
El objetivo principal del SAVA es facilitar la transición hacia una vida autónoma, consolidar este proceso y favorecer el máximo nivel de inserción comunitaria de las personas atendidas. Para ello, el programa ofrece un acompañamiento socioeducativo y emocional individualizado, en estrecha coordinación con la red de atención en drogodependencias y salud mental.
A lo largo de 2025, se ha producido un incremento de atenciones recibidas, confirmando así una tendencia de crecimiento progresivo y evidenciando la necesidad de garantizar la continuidad y estabilidad del programa. Este crecimiento consolida al servicio como un dispositivo clave en la fase final de los procesos de autonomía vinculados al tratamiento de las adicciones. El aumento de personas atendidas y la ampliación territorial de la demanda han implicado también ajustes organizativos del mismo, evidenciando su creciente relevancia más allá de su ámbito territorial inicial.
En cuanto al perfil de las personas atendidas, continúa predominando la presencia masculina, aunque se ha registrado un aumento de mujeres respecto a años anteriores. Muchas de ellas han sufrido situaciones de violencia, lo que subraya la importancia de seguir incorporando una perspectiva de género en las intervenciones.
Asimismo, las personas atendidas a lo largo del año presentan trayectorias prolongadas de consumo y diversos intentos previos de recuperación, así como la necesidad de un acompañamiento profesional en la fase de desinstitucionalización, momento especialmente sensible en el que aumenta el riesgo de recaída, si no existe apoyo continuado. Por otro lado, se mantiene la complejidad diagnóstica en salud mental, lo que motiva una mayor coordinación con los servicios de esta tipología. Esta realidad refuerza la importancia de intervenciones integrales e interdisciplinarias.
En cuanto al ámbito residencial, se observa una progresiva consolidación de la autonomía habitacional. Cada vez son más las personas que viven solas, comparten vivienda o cuentan con un domicilio propio, un factor considerado especialmente protector para mantener la abstinencia y favorecer la integración comunitaria.
No obstante, persiste una notable vulnerabilidad económica entre las personas atendidas. Cerca del 40% no dispone de ingresos propios, lo que refuerza la necesidad de impulsar procesos de inserción sociolaboral y facilitar el acceso o regularización de prestaciones.
En conjunto, el análisis realizado durante 2025 muestra que el SAVA atraviesa una fase de consolidación y crecimiento sostenido, tanto en volumen de atención como en el desarrollo de su metodología de intervención. Sin embargo, continúan existiendo retos importantes, como la vulnerabilidad económica de las personas usuarias, la complejidad en salud mental y la baja presencia femenina en la fase final de los itinerarios terapéuticos.
De cara a 2026, el servicio se plantea reforzar su estructura organizativa, consolidar la perspectiva de género en la intervención, profundizar la coordinación con la red de salud mental, así como seguir promoviendo la autonomía residencial y la inserción sociolaboral como pilares fundamentales de los procesos de recuperación.
Pisos terapéuticos de FSC en 2025: recursos clave ante la creciente complejidad clínica y el auge de las adicciones comportamentales
Los pisos terapéuticos de la Fundación Salud y Comunidad (FSC) en Barcelona, consolidaron durante el pasado año 2025 su papel como recursos clave de reinserción, dirigidos a personas con adicciones, en un contexto marcado por mayor complejidad clínica, un incremento notorio de las adicciones comportamentales, así como por importantes desigualdades de género. Las Memorias de ambos servicios de 2025 muestran dos recursos residenciales que, en un entorno de alta complejidad clínica y social, mantienen su papel como componentes esenciales del Circuito de Tratamiento de las Adicciones de FSC.
En relación con las personas atendidas, durante 2025 se continuó con la tendencia habitual en recursos mixtos, que no es la deseable, referida a que se sigue presentando una clara desigualdad de género.
Asimismo, se atendió a un 41% de mujeres de los pisos, respecto al total de personas que realizaron tratamiento. A pesar de ello, y estando lejos de la equidad, el aumento de mujeres que accedieron y continúan accediendo a nuestros servicios es cada vez mayor.
En ambos pisos terapéuticos ubicados en Barcelona, el número de mujeres sigue siendo muy inferior al de hombres, pese a la agilización del circuito de ingreso específico para ellas.
Por otra parte, se observaron determinadas características comunes en el perfil de las personas atendidas en ambos pisos:
- Edad: hombres y mujeres se sitúan alrededor de los 42–43 años, en edad laboral activa.
- Derivaciones y residencia: ambos perfiles proceden mayoritariamente de la provincia de Barcelona y suelen llegar derivados de su Centro de Atención y Seguimiento (CAS) de referencia.
- Sustancias principales: predominan el alcohol y la cocaína como drogas que motivan el tratamiento, con frecuencia en combinación con otras sustancias.
- Alta presencia de patología dual y adicciones comportamentales: en todas las personas usuarias, se observa comorbilidad en salud mental y una proporción alta de adicciones sin sustancia, lo cual aumenta la complejidad, de cara al proceso de recuperación de las personas.
En esta línea, la comorbilidad en salud mental adquiere una relevancia especialmente significativa. Del total de personas atendidas en ambos pisos, el 58,7 % presentaba un diagnóstico psiquiátrico asociado. Predominan principalmente los trastornos de personalidad del clúster B (se caracterizan por tener dificultades en la gestión de las emociones y por dificultades interpersonales), así como los trastornos del estado de ánimo y los trastornos de ansiedad, lo que añade un mayor nivel de complejidad a los procesos terapéuticos y requiere intervenciones altamente especializadas e integrales.
Cabe señalar también que en el ejercicio 2025, se observó un protagonismo creciente en las adicciones comportamentales - juego, sexo, compras o nuevas tecnologías - como factor de desestabilización de los procesos terapéuticos. En uno de los pisos terapéuticos, el 57% de las personas atendidas presentaron a la vez adicción a sustancias y adicciones comportamentales, lo que dificultó la intervención, elevó el riesgo de recaída y reclamó más recursos, así como una mayor especialización por parte de los equipos terapéuticos.
Además, las Memorias de estos dos servicios de 2025 evidencian con claridad la persistencia de la brecha de género y la violencia machista como elementos estructurales presentes en la trayectoria vital de muchas de las mujeres atendidas, condicionando su evolución terapéutica.
Si analizamos la variable género femenino, el perfil predominante es el de una mujer de unos 43-45 años, soltera o separada, con hijos/as a cargo, adicción al alcohol y a la cocaína, escasos ingresos económicos y diversos factores de vulnerabilidad. El 75% de las mujeres presentaron una adicción comportamental y, dentro de este grupo, un 67% sufrió un trastorno de la conducta alimentaria, lo que subraya la intersección entre género, salud mental y adicción.
De la misma manera, el 80% de las mujeres que ha realizado tratamiento, ha sufrido violencia de género, habiendo hecho necesario un trabajo profundo sobre la toma de conciencia de la violencia vivida, su impacto psicológico y emocional y la relación de estos hechos con el consumo.
En conjunto, las Memorias de 2025 presentan dos recursos residenciales que, en un contexto de elevada complejidad clínica y social, continúan siendo elementos clave dentro del Circuito de Tratamiento de las Adicciones. Estos pisos terapéuticos integran intervención clínica, acompañamiento social, perspectiva de género y estrategias de reinserción, con el objetivo de apoyar a las personas en el desarrollo de proyectos de vida más autónomos y libres de consumo.
FSC se une a la campaña de UNAD “Medicarnos no es la única opción” para denunciar la medicalización del malestar de las mujeres y evitar adicciones
Con motivo del Día Internacional de la Mujer, que se celebra cada 8 de marzo, la Fundación Salud y Comunidad (FSC), entidad integrante de UNAD, la Red de Atención a las Adicciones, se suma a la campaña “Medicarnos no es la única opción”, con el objetivo de visibilizar la realidad del consumo de psicofármacos entre las mujeres y reclamar un cambio en la forma en que se aborda su salud mental para evitar adicciones. En España, el consumo de hipnosedantes y ansiolíticos es significativamente más alto entre mujeres que entre hombres, consolidándose como una de las sustancias más utilizadas después del alcohol y el tabaco en ellas.
La campaña, difundida con motivo del Día Internacional de la Mujer, denuncia la práctica habitual de tratar el malestar femenino en muchos casos solo con medicación, sin atender las causas profundas de la ansiedad, el insomnio o la tristeza, por ejemplo.
“Tranquilizantes y ansiolíticos pueden aliviar temporalmente los síntomas, pero no solucionan el origen del sufrimiento y, en muchos casos, generan dependencia y nuevas adicciones”, explican desde la UNAD. Por ello, la campaña reivindica la necesidad de una atención integral y con perspectiva de género, basada en escucha, acompañamiento profesional y abordaje de las raíces estructurales del malestar.
Cabe señalar que los estudios más recientes, como la Encuesta EDADES 2024 y los informes del Plan Nacional sobre Drogas, muestran que en España el consumo de hipnosedantes y ansiolíticos es significativamente más alto entre mujeres que entre hombres, consolidándose como una de las sustancias más utilizadas después del alcohol y el tabaco.
Esta diferencia se mantiene a lo largo de toda la vida adulta, si bien aumenta de manera destacada con la edad, alcanzando su máxima prevalencia entre las mujeres de 55 a 64 años, donde más de una de cada cinco las ha consumido en el último mes. Entre las generaciones más jóvenes, también se observa un crecimiento ya que cerca del 20 % de las chicas de 14 a 18 años declara haber consumido hipnosedantes en el último año, frente a menos del 10 % de los chicos.
El consumo de estas sustancias se ha triplicado en las últimas dos décadas, un fenómeno que refleja la medicalización de malestares cotidianos vinculados a la ansiedad, la sobrecarga de cuidados, la precariedad laboral o el impacto de la pandemia de la COVID-19.
El vídeo central de la campaña mantiene la misma actriz que protagonizó la acción del 25N, sirviendo como hilo conductor que conecta ambas iniciativas. En el vídeo, se interpela directamente a la audiencia, evidenciando cómo la solución de la medicación puede convertirse en un modo de silenciar a las mujeres, invisibilizando el sufrimiento y las causas estructurales de su malestar.
Con un tono crítico pero cercano, la campaña reivindica alternativas basadas en escucha, acompañamiento profesional y terapias que aborden la raíz de los problemas, destacando que recetar no es la única opción. De este modo, la UNAD hace un llamamiento para garantizar una atención sanitaria con perspectiva de género, centrada en la escucha y el acompañamiento real de las mujeres.
Además avanzamos que FSC tiene previsto llevar a cabo el 25-3-2026 su VI Jornada Interna dentro del Plan de Igualdad FSC 2023-2026, con el tema “Uso y abuso de psicofármacos: una mirada de género en relación con las políticas de igualdad”, una iniciativa previa a la campaña de UNAD, con la que comparten sintonía y objetivos.
https://www.youtube.com/shorts/2oPKoUZ0r6Y
La música que acompaña y transforma: voluntariado terapéutico en "Can Coll"
En aquesta ocasió, hem entrevistat Francisco José Valdivia Ledesma, voluntari de la Comunitat Terapèutica “Can Coll” de la Fundació Salut i Comunitat (FSC). Amb més de 30 anys de trajectòria en el sector immobiliari —com a agent comercial, taxador, cap de compres i en la gestió d’equips—, també ha desenvolupat una vinculació intensa amb l’àmbit musical, participant en projectes d’educació musical, organització d’esdeveniments musicals i edició musical. La seva activitat de voluntariat consisteix a realitzar tallers musicals, acompanyat d’una educadora del centre. En aquesta entrevista, ens apropem al seu recorregut, a la seva motivació pel voluntariat i al poder transformador que la música pot tenir en contextos terapèutics.
Per començar, ens pots explicar com vas començar a col·laborar com a voluntari a la Comunitat Terapèutica “Can Coll” de FSC?
Sí, tinc dues amigues de Cardona, a la província de Barcelona, que treballen al centre i els vaig demanar informació. Va ser arran d’això.
Per què vas decidir implicar-te en aquest tipus de voluntariat?
Vaig viure els finals dels anys 70 pel que fa a les addiccions a substàncies. Fa uns anys vaig patir un microictus i necessitava relaxar-me.
D’altra banda, sempre he volgut ajudar les persones i aquest voluntariat em va semblar una bona oportunitat per fer-ho.
Concretament, en què consisteix la teva activitat de voluntariat?
Realitzo tallers musicals. La música és una part important de la meva vida. I, des del meu punt de vista, és CULTURA (amb majúscules).
Vull esmentar especialment també l’activitat en què cada any el grup del taller escull una cançó per adaptar-la i presentar-la al Gran Dinar de Nadal de FSC, que va començar el 2024 i ja té continuïtat assegurada per al 2026. És una activitat molt emotiva.
Quin tipus de dinàmiques musicals utilitzes als tallers musicals?
Es tracta de dinàmiques en què intento la màxima participació de les persones usuàries.
Treballeu més l’escolta, la interpretació o la creació musical?
Realment, les tres. Es fan audicions de diferents tipus de música; anàlisi instrumental; interpretació de temes mitjançant la veu i la percussió, i taller de composició de lletres.
Com tries les cançons o activitats? Hi participen les persones usuàries en aquesta decisió?
Sí, intento sempre que siguin elles qui triïn l’activitat.
Has notat si determinats estils musicals connecten més amb el grup?
Sí, l’edat és important i, amb ella, l’estil preferit. En qualsevol cas, intento obrir-los a altres possibilitats.
Quin tipus d’emocions solen aflorar durant les activitats?
En general, records interns molt intensos.
Com gestiones les situacions emocionalment intenses que puguin sorgir?
Sempre estic acompanyat de l’educadora. Ho prefereixo perquè no disposo de gaires eines.
Recordes algun moment que t’hagi marcat especialment?
Sí, el 2025 hi va haver una defunció per malaltia d’una persona que estava en tractament, usuària del servei, per un càncer molt agressiu. Vaig preparar una sessió especialment per a aquesta persona, però quan vaig arribar al centre em van comentar que havia mort… Va ser un cop dur per a tothom.
Quina llàstima. Amb quina periodicitat realitzes aquest voluntariat?
Faig dues o tres sessions al mes.
En la teva opinió, quins beneficis aporta l’activitat a les persones participants?
En principi, ampliació de la seva cultura musical. Crec que redueix el seu estat d’estrès i ansietat.
En definitiva, relaxació i entreteniment.
I què t’emportes a nivell humà d’aquesta experiència?
No ho puc explicar. És molt satisfactori.
Per acabar, què diries a qui estigui pensant a fer voluntariat en un centre d’aquestes característiques?
Sens dubte, l’animaria. És una bona experiència.
FSC impulsa seis programas formativos orientados a la inclusión social en la Región de Murcia
La Fundación Salud y Comunidad (FSC) ha reforzado durante este año su apuesta por la formación práctica e innovadora con seis programas dirigidos a la empleabilidad y la integración social de personas con riesgo o en situación de vulnerabilidad y/o exclusión social. Es importante resaltar que el pasado año, más de 50 alumnos/as se beneficiaron de una experiencia de aprendizaje práctica y participativa. Durante este 2026, la ampliación de la oferta formativa hará posible que más personas accedan a esta formación, afianzando el compromiso de nuestra entidad con la mejora de la empleabilidad.
Los programas que se van a poner en marcha durante este año 2026, se caracterizan por su metodología eminentemente práctica e innovadora. Además, se articulan de manera transversal con otros proyectos de la entidad, como el “Programa de Acompañamiento en el Ejercicio de los Derechos Energéticos” (AEDEs) y el “Programa DigitalizaT, de la inclusión digital a la inclusión social”, ambos financiados gracias a las subvenciones para la realización de actividades de interés general consideradas de interés social, con cargo a la asignación tributaria del 0,7% de la Región de Murcia.
Asimismo, la Fundación Salud y Comunidad también lleva a cabo el programa “ReInicia-II”, dirigido a colectivos con mayores dificultades de inserción laboral, contando con la financiación del Servicio Regional de Empleo y Formación de la Región de Murcia (SEF) y el Ministerio de Trabajo y Economía Social.
Seis programas formativos para 2026
La oferta de este año incluye los siguientes cursos:
- “Atención sociosanitaria” (534 horas).
- “Empleo doméstico” (164 horas).
- “Logística” (244 horas), con una edición adicional para mayores de 45 años.
- “Hostelería” (244 horas), también con una edición para mayores de 45 años.
Cada curso combina formación teórica con casos prácticos reales y la posibilidad de recibir orientación de profesionales del ámbito, garantizando una experiencia formativa completa y aplicada al mercado laboral.
Además, FSC ha incorporado las TIC como herramienta central en estos programas formativos: manuales electrónicos, tablets para seguimiento de los cursos y una plataforma digital de apoyo al aprendizaje sustituyen el material didáctico físico. Estas formaciones se van a impartir en unas instalaciones totalmente accesibles en Murcia, con aulas homologadas y equipadas.
Cabe destacar que, durante el último año, más de 50 alumnos se han beneficiado de un aprendizaje práctico y participativo. Este año, el aumento de la oferta formativa permitirá que más personas accedan a la formación, consolidando la confianza del alumnado en estos programas.
La diversificación de la oferta, incorporando formación en hostelería y logística, responde a las necesidades del mercado laboral y refleja el compromiso de FSC por ofrecer programas útiles y orientados a la inserción profesional en la Región de Murcia.
Entrevista a Diana Kirov, cuando la ayuda recibida como usuaria de un centro se transforma en compromiso de voluntariado
Tras haber sido usuaria del Centro de Recuperación Integral para Víctimas de Violencia Machista “Constanza Alarcón” de la Fundación Salud y Comunidad (FSC), Diana Kirov decidió regresar, esta vez como voluntaria. Actualmente, colabora como intérprete y mediadora intercultural, acompañando a mujeres que, como ella en el pasado, necesitan comprender, expresarse y recuperar la confianza para comenzar una nueva etapa sin miedo. Su historia es un ejemplo de resiliencia y de cómo la solidaridad puede convertirse en una forma de sanar.
- ¿Qué te motivó a implicarte en este voluntariado?
Mi motivación es muy personal. Yo misma viví durante un tiempo en el centro y recibí una ayuda fundamental, especialmente en el momento de la salida, cuando comienza una etapa compleja y decisiva. Sentí que necesitaba volver para devolver parte de lo que recibí.
- Al hilo de lo que comentas, ¿cómo te sentiste en esos primeros momentos, como usuaria del centro?
Recuerdo que lo más difícil para mí fue la barrera del idioma. Por eso, me emociona poder acompañar a otras mujeres en ese proceso y ayudarles a entender todo lo que les sucede y cada paso que dan.
- ¿Cuánto tiempo llevas colaborando como voluntaria?
Llevo más de un año participando como voluntaria en el centro.
- Concretamente, ¿en qué consiste tu tarea como voluntaria?
La labor consiste es traducir y mediar entre las mujeres y los distintos profesionales del centro. Ayudo en la comunicación a nivel personal, médico y jurídico, para que las mujeres puedan entender lo que se les explica y expresar lo que necesitan. No realizo intervenciones; mi papel es asegurar que la comunicación sea clara y que exista comprensión cultural en profesionales y usuarias.
Trabajo junto a otros voluntarios/as y profesionales. Formamos un equipo sólido, comprometido y muy humano.
- ¿Qué cualidades consideras importantes para realizar un voluntario en este tipo de centros?
La paciencia, la empatía, el respeto y el compromiso. No hace falta ser perfecto, basta con estar disponible y tratar a las personas con humanidad. Además, todo lo que ocurre en el servicio debe mantenerse en estricta confidencialidad y no compartirse fuera. Es una base ética esencial del compromiso del voluntariado en este tipo de programas.
- ¿Cuánto tiempo le sueles dedicar a este voluntariado?
Normalmente, dedico unas horas a la semana, dependiendo de las necesidades del centro en cada momento.
- ¿Qué te aporta esta experiencia?
Me siento útil y agradecida por poder ayudar a otras mujeres que pasan por situaciones parecidas a las que yo viví. También aprendo mucho del trabajo en equipo y de la experiencia, el compromiso y la calidad humana del equipo de profesionales.
- ¿Qué beneficios consideras que aporta tu labor de voluntariado a las personas usuarias del servicio?
Creo que mi labor les ayuda a entender mejor su situación, los recursos disponibles y los procedimientos. Poder expresarse sin miedo, en su propio idioma, con el equipo de profesionales, es un paso fundamental para recuperar la seguridad y la confianza.
- ¿Cómo describirías el ambiente de colaboración con el equipo profesional?
Es cercano, respetuoso y muy humano. Los/as profesionales cuentan con décadas de experiencia y, además de su preparación técnica, destacan por su calidad personal. Me siento muy cómoda trabajando con ellos/as porque siempre existe disposición para colaborar y apoyarse mutuamente.
- ¿Qué momento o momentos como voluntaria recuerdas con especial emoción?
Para mí, el mejor momento es cuando una mujer logra cerrar un proceso judicial favorablemente y puede empezar una nueva vida sin miedo. No es el resultado de mi trabajo individual, sino del esfuerzo conjunto, de la mano del equipo profesional del centro. Yo soy solo una parte, pero me llena de felicidad ver que, trabajando unidos, podemos ayudar a que una mujer recupere su seguridad y su vida.
- ¿Te gustaría aprovechar esta entrevista para hacer algún otro comentario?
Sí, decir que siempre necesitamos una mano amiga. No importa si es una abogada jubilada, una profesional de la casa, una costurera que pueda aportar algo práctico o cualquier persona con ganas de ayudar. Todas las contribuciones suman.
Además, personalmente, participo en este voluntariado también para transmitir a mis hijas que apoyar a otras mujeres es más importante que nunca.
El Día Europeo de la Salud Sexual pone el foco en la prevención y el bienestar en el ámbito universitario
Mientras que en muchos países el 14 de febrero se asocia al Día de San Valentín, esta fecha marca también una cita clave en el calendario europeo: el Día Europeo de la Salud Sexual. Con motivo de esta jornada, el proyecto “En Plenas Facultades” (EPF) de la Fundación Salud y Comunidad (FSC), ha querido subrayar la importancia de promover una visión amplia, diversa y respetuosa de las sexualidades, especialmente en el entorno universitario.
El proyecto “En Plenas Facultades” defiende que la sexualidad debe entenderse como un conjunto de experiencias que pueden -y deben- vivirse con placer, respeto y cuidado. En este contexto, la información rigurosa y la prevención resultan fundamentales para garantizar el bienestar y los derechos sexuales en el ámbito universitario.
A pesar del acceso a información, las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) como la clamidia, el VIH o el VPH continúan presentes entre la juventud, en muchos casos de forma asintomática. Esta realidad dificulta su detección temprana y favorece la transmisión.
Tal y como se señala desde la campaña sobre el VIH impulsada por el proyecto, “el VIH ya no es un enigma, pero el estigma y la falta de testeo siguen siendo barreras”. El mensaje apunta a la necesidad de normalizar las pruebas diagnósticas y combatir la desinformación que aún rodea a estas infecciones.
Por todo ello, con motivo del Día Europeo de la Salud Sexual, el proyecto EPF destaca cuatro ejes básicos en la prevención de las ITS en el ámbito universitario:
- Información veraz: romper mitos sobre vías de transmisión y síntomas, y promover una educación sexual basada en evidencia científica.
- Métodos preventivos: fomentar el uso de preservativos internos y externos, barreras de látex y métodos específicos de prevención del VIH como la Profilaxis Pre-Exposición (PrEP) y la Profilaxis Post-Exposición (PEP), como herramientas eficaces de prevención.
- Pruebas de ITS: facilitar el acceso y promover la realización periódica de pruebas diagnósticas.
- Placer saludable: integrar el autocuidado y el cuidado mutuo como parte esencial de una vivencia placentera y responsable de la sexualidad.
Como proyecto especializado en el contexto universitario, “En Plenas Facultades” pone a disposición de estudiantes y comunidad educativa recursos actualizados, a través de su página web, incluyendo un glosario sobre sexualidades, información detallada sobre ITS y orientación sobre métodos preventivos.
En una fecha en la que el foco suele situarse en el amor romántico, la conmemoración del Día Europeo de la Salud Sexual recuerda que el bienestar afectivo y sexual también pasa por el acceso a información de calidad, la eliminación del estigma y el compromiso colectivo con una sexualidad libre, segura y basada en derechos.
FSC participa en el Encuentro sobre Prevención del Consumo de Alcohol organizado por el Ministerio de Sanidad
El Ministerio de Sanidad ha organizado el Encuentro sobre prevención del consumo de alcohol y sus daños relacionados, celebrado en el marco del Día Mundial sin Alcohol, con el objetivo de fortalecer la colaboración entre la Administración General del Estado y las entidades del Tercer Sector Social. La Fundación Salud y Comunidad participó compartiendo la experiencia de su Departamento de Prevención en el abordaje del consumo de alcohol desde una perspectiva integral.
La jornada ha reunido a 26 entidades de ámbito estatal, contando con la participación de responsables institucionales de la Dirección General de Salud Pública y Equidad en Salud y de la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas. El encuentro puso el foco en la necesidad de avanzar hacia políticas públicas basadas en la evidencia, incorporar los determinantes sociales y comerciales de la salud y reforzar la protección de la población menor de edad.
Nuestra compañera Florencia Manns Fuenzalida, en representación de FSC, intervino para exponer la labor que desarrolla el Departamento de Prevención de la entidad en el abordaje del consumo de alcohol, desde un enfoque global e integrador. Durante su exposición, destacó que la prevención no puede limitarse a la modificación de conductas individuales, sino que debe incluir la transformación de los entornos que facilitan el consumo, teniendo en cuenta factores como la disponibilidad, la accesibilidad, el precio, la publicidad y el patrocinio.
En este sentido, señaló que “la prevención no puede recaer únicamente en las decisiones individuales; necesita políticas públicas coherentes que aborden los determinantes comerciales de la salud y sitúen la protección de la ciudadanía por encima de los intereses económicos”.
En este marco, nuestra entidad presentó algunas de sus principales líneas de actuación: el proyecto “En Plenas Facultades”, que impulsa la participación activa del alumnado universitario en el diseño de acciones preventivas en sus campus; la plataforma lasdrogas.info, recurso estatal de información y asesoramiento online; y proyectos como Malva y el Observatorio Noctámbul@s, que integran la perspectiva de género en el análisis del consumo y su relación con las violencias sexuales en contextos de ocio.
Asimismo, se subrayó la necesidad de avanzar hacia marcos normativos coherentes que contribuyan a la desnormalización del consumo de alcohol, reduzcan su presencia en espacios públicos y garanticen que la salud pública prevalezca frente a los intereses comerciales. En línea con los mensajes compartidos durante la jornada, se destacó la importancia de proteger a la infancia y la juventud, reforzar la prevención comunitaria y mejorar la comunicación para desmentir mitos en torno al alcohol.
Desde la Fundación Salud y Comunidad valoramos positivamente este espacio de diálogo, que reconoce el papel del Tercer Sector como agente clave en la incidencia política, la generación de conocimiento aplicado y la construcción de políticas públicas más equitativas y eficaces. Consolidar estos espacios de colaboración resulta fundamental para avanzar hacia entornos más saludables y una ciudadanía mejor protegida.














