La Fundación Salud y Comunidad se une a la Red Española de Empresas Saludables

Nuestra entidad se ha incorporado a la Red Española de Empresas Saludables (REES) tras su adhesión, el pasado 8 de julio, a la Declaración de Luxemburgo, un compromiso que refuerza la apuesta por la salud y el bienestar de su equipo profesional. Las personas trabajadoras serán el eje central en este proceso. A través de su participación activa, experiencia y propuestas, ayudarán a detectar necesidades y oportunidades de mejora en los diferentes centros de trabajo.

Esta adhesión se enmarca en el desarrollo del Plan de Salud de FSC, una iniciativa dirigida a la plantilla de trabajadores/as que tiene como objetivo promover la salud, el bienestar y la calidad de vida laboral. Con ello, nuestra entidad avanza en la integración de los principios de la Promoción de la Salud en el Trabajo en la gestión de la organización, complementando y reforzando las actuaciones que ya se llevan a cabo en materia de prevención de riesgos laborales.

La Red Española de Empresas Saludables (REES), creada por el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST) e inspirada en el modelo de la Red Europea para la Promoción de la Salud en el Trabajo, reúne a organizaciones comprometidas con la creación de entornos laborales saludables. A través de esta red, se impulsan iniciativas dirigidas a fomentar hábitos saludables, prevenir enfermedades y favorecer el bienestar de las personas trabajadoras, así como a facilitar el intercambio de experiencias y buenas prácticas entre las entidades que la integran.

La incorporación de FSC a la REES es el punto de partida de un proceso orientado a diseñar y sentar las bases del Plan de Salud, para avanzar posteriormente hacia su desarrollo progresivo e implantación de forma continuada. En este proceso, las personas trabajadoras serán el eje central, participando activamente en las distintas iniciativas que se desarrollen, así como aportando su experiencia y sus propuestas para identificar necesidades y oportunidades de mejora en los diferentes equipos y centros de trabajo.

A lo largo de los próximos meses, la Fundación Salud y Comunidad irá informando sobre los avances del Plan de Salud y las actuaciones que se vayan poniendo en marcha, y se irán generando espacios de participación que permitan avanzar conjuntamente hacia entornos de trabajo cada vez más saludables.


“Conecta y Actúa”: más de 20 años fortaleciendo las competencias parentales y construyendo una nueva mirada sobre la prevención familiar

Desde 2003, “Conecta y Actúa” desarrolla una propuesta de prevención familiar dirigida a padres y madres con hijos e hijas de 0 a 16 años, impulsada por la Subdirección General de Drogodependencias de la Generalitat de Cataluña y gestionada por la Fundación Salud y Comunidad (FSC). Su objetivo es fortalecer las competencias parentales y prevenir conductas de riesgo relacionadas con el consumo de sustancias y el uso de pantallas. Para conocer mejor cómo nació esta iniciativa, qué aprendizajes ha dejado a lo largo de los años y cuáles son los retos de futuro, hemos entrevistado a Quim Cabra, coordinador del proyecto.

 

- El programa “Conecta y Actúa” lleva tiempo desarrollándose en Cataluña. ¿Cómo ha evolucionado desde sus inicios y cuál dirías que es su principal objetivo en la actualidad?

Los orígenes del proyecto los podemos situar en el 2003 con la elaboración de las guías “Conecta con tus hijos” desde la Subdirección General de Drogodependencias de la Generalitat de Cataluña. A partir de la colaboración en estas publicaciones, trabajamos en una propuesta de trabajo en el ámbito familiar.

En el diseño de la misma, teníamos claro que queríamos trabajar desde lo que, en aquel momento, denominábamos “prevención inespecífica”. Todavía no se hablaba del concepto de “habilidades parentales positivas”. Nuestro enfoque partía de los factores de protección, poniendo el foco en la familia y situando en el centro a los niños y niñas y sus relaciones familiares. Esta perspectiva se planteaba en contraposición a las propuestas más centradas en las sustancias, los riesgos y los peligros.

Durante el curso 2004-05, comenzamos con un único taller, “Hablamos de drogas”, en el que participaron 26 formadores y formadoras, y se llevaron a cabo un total de 220 talleres.

En el curso 2005-06, incorporamos un segundo taller, “Actúa”, realizando un total de 337 talleres. Cabe destacar también que en el 2006 incorporamos plenamente la Recomendación Rec, incorporando el ejercicio positivo de la parentalidad positiva.

- Desde los inicios, tratasteis de diferenciar vuestra propuesta de las tradicionales “charlas”. ¿Por qué era tan importante para vosotros/as poner énfasis en que se trataba de talleres?

Sí, este proyecto ofrecía ya desde sus inicios que madres y padres pudieran repensar su propio rol y disponer de un espacio compartido de trabajo y reflexión, en el que pudieran adquirir habilidades y estrategias parentales y aprender a tomar decisiones de manera flexible, teniendo en cuenta las circunstancias y las características de cada hijo e hija.

Desde el inicio, definimos el papel de los formadores y formadoras como el de facilitadores del proceso: personas que favorecieran la expresión de opiniones y experiencias personales, acompañaran a los/as participantes y promovieran su implicación activa a lo largo del taller.

De este modo, los verdaderos protagonistas son los padres y madres, que adoptan un papel activo y participativo y, al mismo tiempo, cuentan con un espacio que facilita un proceso de reflexión profunda sobre la vida en familia y sobre la propia experiencia de ser madre o padre.

No ofrecemos “recetas mágicas” ni modelos cerrados sobre cómo ejercer la parentalidad. Tratamos de generar un espacio para reflexionar sobre qué significa ser padre o madre y para ir construyendo nuestra propia manera de ejercer este papel. Entendemos que no existe un único modelo ni una única forma de hacer las cosas; cada familia y cada hijo o hija son diferentes. Por eso, el punto de partida debe ser siempre nuestra propia realidad, desde la que iniciar un proceso de reflexión y aprendizaje.

- Después de todos estos años de trabajo, ¿qué habéis ido aprendiendo por el camino?

Hemos aprendido que es muy importante comenzar el taller escuchando a las familias y preguntarles:

  • ¿Por qué habéis venido al taller?
  • ¿Qué os preocupa o interesa especialmente sobre este tema?
  • ¿Qué esperáis encontrar en este espacio?

A partir de lo que las familias nos comparten, vamos articulando y tejiendo nuestra intervención. De este modo, partimos de sus propios intereses, preocupaciones y experiencias, y conseguimos que los contenidos que se trabajan sean significativos y estén directamente relacionados con su realidad familiar.

En definitiva, reconocer la importancia del equipo como alma del proyecto “Conecta y Actúa”. Con el tiempo, hemos aprendido a valorar especialmente la importancia de los encuentros que realizamos periódicamente durante los fines de semana. Son espacios fundamentales para encontrarnos, fortalecer los vínculos entre el equipo, compartir experiencias y recursos, y trabajar conjuntamente en la elaboración y actualización de contenidos.

Por otra parte, el relevo y la incorporación de nuevos formadores y formadoras a los equipos profesionales ha sido un gran acierto. La llegada de nuevas personas ha aportado nuevas miradas, experiencias y formas de hacer, contribuyendo a enriquecer y fortalecer el proyecto.

También hemos aprendido a adaptarnos a las nuevas demandas y realidades de las familias, como el impacto de las pantallas, sin perder nunca nuestra esencia: seguir poniendo en el centro a los niños y niñas, sus necesidades y sus relaciones familiares.

- ¿Qué destacarías de las actividades que se han desarrollado durante esta edición del programa?

Durante el curso 2025-26, hemos trabajado en una nueva propuesta de talleres, “Hablamos de pantallas 0-6 años”, para dar respuesta a una necesidad cada vez más presente entre las familias. En los últimos años, han aumentado los estudios en el ámbito pediátrico que alertan sobre los posibles efectos de una exposición continuada a las pantallas antes de los 5 años y, al mismo tiempo, el número de horas que los niños y niñas más pequeños pasan frente a las pantallas sigue creciendo año tras año.

Asimismo, hemos incorporado el formato “taller en línea”, realizando varias sesiones de “Hablamos de pantallas” en esta modalidad. Esta nueva posibilidad nos ha permitido adaptarnos a las necesidades de las familias y ampliar las formas de participación, manteniendo siempre la esencia y el enfoque participativo de nuestros talleres.

- Durante la implementación de la presente edición, ¿cuáles han sido las principales dificultades o desafíos a los que os habéis enfrentado?

Cada curso encontramos más dificultades para alcanzar la asistencia mínima de 10 personas en algunos talleres. En muchos casos, las Asociaciones de Familias de Alumnos (AFA) tienen dificultades para conseguir la participación de las familias en las actividades dirigidas a ellas.

El principal reto es trabajar conjuntamente con las asociaciones para conseguir una mejor dinamización y difusión de las propuestas de trabajo con familias, favoreciendo que se impliquen y movilicen. En este sentido, consideramos fundamental cambiar el foco de la “formación teórica” hacia un modelo de “grupo de apoyo y encuentro”.

Las familias no buscan una lección magistral; buscan conectar, compartir sus experiencias, desahogarse y sentir que no están solas ante los retos cotidianos de la crianza y la educación de sus hijos e hijas.

Por otro lado, las valoraciones de las AFA constatan que el programa cuenta con un reconocimiento institucional muy sólido por parte de las asociaciones y de las entidades organizadoras, con puntuaciones próximas a la máxima valoración en prácticamente todos los aspectos evaluados.

- ¿Qué balance hacéis de los resultados obtenidos?

El balance global es muy positivo, manteniéndose unos niveles de valoración y satisfacción muy elevados. Seguimos trabajando en la renovación y actualización de las propuestas, adaptándolas a las nuevas necesidades y realidades de las familias.

Asimismo, el equipo de formadores y formadoras continúa creciendo y ampliándose para poder dar respuesta a las necesidades de los diferentes territorios.

- Mirando al futuro, ¿qué objetivos o líneas de mejora os gustaría impulsar para seguir fortaleciendo el programa “Conecta y Actúa”?

Un reto de futuro es seguir trabajando con las AFA y las entidades en la dinamización y transformación del formato de las actividades dirigidas a las familias.

Ya en 2010, elaboramos un tríptico dirigido a las asociaciones con orientaciones para facilitar la dinamización de los talleres. Actualmente, creemos que es necesario actualizar esta propuesta y adaptarla a las nuevas herramientas y posibilidades que ofrecen las redes sociales y los canales de comunicación con las familias.

También debemos repensar la manera de comunicar y difundir estas actividades. El mensaje no debería transmitir una obligación más para las familias, sino ofrecer un espacio de alivio, apoyo y encuentro. Se trata de poner el foco en la desmitificación de la crianza ideal y transmitir un mensaje sencillo: “Ven a compartir tus dudas en un espacio seguro y sin juicios”.

En este sentido, las AFA disponen de herramientas que podemos potenciar, como el papel de los delegados y delegadas de clase o las diferentes redes y canales de comunicación con las familias, que permiten establecer un diálogo más directo y cercano.

- Para finalizar la entrevista, ¿qué mensaje trasladaríais a las familias que están pensando en participar en uno de estos talleres?

Aunque cada vez nos cuesta más salir de casa para asistir a sesiones o actividades de las AFA, hay algo que se repite de manera constante en las valoraciones de las familias participantes. A pesar de tratarse de talleres de tres sesiones, muchas de ellas señalan que les ha faltado tiempo, que necesitarían más sesiones o que no han podido abordar todos los temas que les preocupan.

Esto refuerza el valor de estos espacios de encuentro: espacios para compartir, escuchar y descubrir que “eso que me pasa a mí con mi hijo o hija” no es algo que nos ocurre únicamente a nosotros. Las preocupaciones, los miedos y las dudas forman parte de la experiencia de muchas familias.

Estos talleres también permiten descubrir que existen muchas y diversas maneras de ser padre y madre y que no existen las familias ni los padres y madres perfectos. Lo importante es disponer de espacios en los que podamos parar, compartir y reflexionar sobre nuestra propia experiencia.

En definitiva, se trata de ir construyendo y reflexionando sobre nuestra propia manera de ser padre o madre, entendiendo que no existe un único modelo ni una única forma de hacer las cosas. Cada familia parte de su propia realidad, y es desde ahí desde donde podemos iniciar ese proceso de reflexión y aprendizaje.


El “Centro de Día Crisàlide” de FSC amplía su modelo terapéutico incorporando la dimensión corporal

Durante 2026, el “Centro de Día Crisàlide” de la Fundación Salud y Comunidad (FSC), ha continuado avanzando en la evolución y mejora de su programa, con el objetivo de ofrecer una respuesta cada vez más ajustada a las necesidades de las personas usuarias. Este proceso se nutre tanto de la experiencia acumulada a lo largo de los años, como del compromiso con una mejora continua de la intervención, que implica revisar y actualizar las prácticas, incorporar nuevos enfoques y desarrollar herramientas que permitan enriquecer el acompañamiento y fortalecer los procesos de recuperación de las adicciones.

A lo largo de los más de 35 años de recorrido del servicio, nuestra intervención se ha centrado especialmente en un abordaje complejo de las dimensiones cognitiva y emocional, trabajando aspectos como los pensamientos, las creencias, la toma de decisiones, el reconocimiento y la regulación de las emociones, así como la identificación de aquellas estrategias que no estaban resultando saludables.

En este sentido, este trabajo se ha llevado a cabo de la mano de herramientas creativas y experienciales, comprobando que ofrecen vías alternativas para facilitar el autoconocimiento, expresar y elaborar experiencias y, sobre todo, reconocer estrategias que no funcionan para poder experimentar y construir otras nuevas. Todo ello sin prescindir de las técnicas tradicionales, cuyo valor sigue siendo fundamental a lo largo de todo el proceso terapéutico.

Durante este año, hemos querido dar un paso más incorporando de manera específica el trabajo con el cuerpo. Esta nueva dimensión responde a una constatación que nuestra experiencia nos ha permitido comprender cada vez mejor: las situaciones vitales que atraviesan las personas no afectan únicamente a sus pensamientos y emociones. El cuerpo también recibe el impacto de aquello que vivimos, especialmente de experiencias más o menos traumáticas relacionadas con el estrés, la ansiedad, el miedo o el malestar que pueden acompañar los procesos de adicción y recuperación.

La incorporación del trabajo corporal, el incremento de actividades y la continuidad de las estrategias cognitivas, emocionales y creativas configuran un programa que busca responder a la complejidad de los procesos de recuperación de las adicciones desde diferentes perspectivas. Entendemos que acompañar un proceso de cambio implica proporcionar conocimientos y herramientas, pero también generar espacios donde las personas puedan experimentar, descubrir nuevas posibilidades y construir estrategias diferentes a partir de su propia experiencia.

Además, en muchas ocasiones trabajamos algunos contenidos de manera transversal en los diferentes espacios, lo que nos permite retomar algún contenido, profundizar en él y observarlo desde diferentes perspectivas, favoreciendo una comprensión más amplia de lo que se pretende abordar. De este modo, los aprendizajes no quedan vinculados únicamente a una actividad concreta, sino que pueden conectarse con otros contenidos y con las experiencias que las personas van compartiendo a lo largo de su proceso. Esta mirada transversal facilita también que los diferentes espacios de trabajo se complementen entre sí y contribuyan, desde sus propias características, a una intervención más coherente e integrada.

En resumen, la evolución del programa durante 2026 no supone solo hacer más actividades. Se trata de seguir consolidando un recurso capaz de aprender de su trayectoria, incorporar nuevos enfoques y poner la experiencia acumulada al servicio de una atención cada vez más integral y de mayor calidad.

Los cambios introducidos durante 2026 representan, por tanto, la continuidad de un modelo que evoluciona desde la experiencia. En el “Centro de Día Crisàlide” entendemos que mejorar la intervención implica observar, evaluar, aprender de lo que hacemos y estar abiertos a incorporar nuevas herramientas cuando pueden contribuir a una atención de mayor calidad.

Seguimos ampliando la mirada sobre la persona para ofrecer un acompañamiento cada vez más integral, diverso y conectado con las necesidades reales de quienes participan en el programa.


Más allá de los números: balance y resultados del proyecto “En Plenas Facultades” de FSC (curso 2025–2026)

Hacer balance es la mejor oportunidad para reconocer lo conseguido y poner en valor todo lo que hemos construido de manera compartida. Un esfuerzo colectivo que nos recuerda que detrás de cada cifra hay personas, aprendizajes y alianzas que hacen posible una prevención más cercana, participativa y conectada con la realidad de las personas jóvenes. Durante el curso 2025–2026, “En Plenas Facultades” (EPF) estuvo presente en 5 comunidades autónomas y 10 universidades, consolidando su apuesta por la prevención y la promoción de la salud en el ámbito universitario. Este recorrido se tradujo en un impacto directo que hoy queremos visibilizar y celebrar, a través de los principales resultados que resumen nuestra labor en este periodo.

Se realizaron 15 formaciones dirigidas a nuevos y nuevas Agentes de Salud, con reconocimiento de créditos universitarios. Una formación que les ofreció herramientas y conocimientos para convertirse en agentes activos de prevención y promoción de la salud entre sus iguales. A estas formaciones se sumaron 11 seminarios y colaboraciones con programas y entidades vinculadas a la prevención, la reducción de riesgos y la promoción de la salud.

En total, 385 estudiantes recibieron formación a lo largo del curso y participaron activamente en el desarrollo de iniciativas preventivas dentro y fuera de sus campus. Además, se planificaron y desarrollaron 52 acciones, campañas y actividades preventivas, impulsadas por el propio alumnado universitario.

La prevención también se acercó a los espacios cotidianos. Durante el pasado curso, se distribuyeron más de 5.500 materiales preventivos, entre preservativos, lubricantes, alcoholímetros y otros recursos.

Entre las novedades de este curso, destacó la incorporación de una nueva botella de agua como material preventivo, ampliando los recursos con los que EPF trabaja para promover el cuidado y la reducción de riesgos en contextos de ocio.

Este curso también supuso un importante avance en la proyección científica y el reconocimiento de nuestra labor. Muestra de ello fue la publicación en la Revista Española de Drogodependencias del estudio de evaluación del programa “En Plenas Facultades”, que avala la eficacia de nuestra intervención en prevención sobre consumo de drogas y salud sexual en el ámbito universitario.

A lo largo del pasado curso, EPF también participó en diferentes espacios de encuentro, formación y colaboración con otras iniciativas y entidades, entre ellos:

  • Feria de Entidades de Bellvitge, en Barcelona.
  • Jornada Ocell de Foc, desarrollada en distintos núcleos locales distribuidos por distintas comarcas y distritos de Cataluña.
  • Podcast sobre sexualidades en psicología.
  • Monográfico sobre drogas de la FAS-UAB.
  • Jornadas “Espacios de fiesta: trabajar desde lo municipal”, del Ayuntamiento de Gijón.
  • XI Jornadas Género y Adicciones de Fundación Atenea.
  • Curso EPF-Noctámbul@s, dirigido a Agentes de Salud de Comisión Antisida Iruña.

Detrás de cada uno de estos logros, hay una red de personas, universidades y entidades comprometidas con una prevención más participativa, crítica y cercana. Gracias a todas las personas que formaron parte de este curso y que, desde las aulas, los campus y los espacios de ocio, siguen haciendo posible que la prevención también se construya entre iguales. Afrontamos este nuevo curso 2026–2027, del que daremos detalle próximamente, con el objetivo de seguir ampliando nuestro impacto en la prevención y la promoción de la salud en el ámbito universitario. Seguimos sumando.


La Fundación Salud y Comunidad impulsa nuevas oportunidades de inserción laboral con el Programa MAIS en L’Hospitalet de Llobregat

El Servicio de Inserción Sociolaboral de la Fundación Salud y Comunidad (FSC) participa en el Programa MAIS (Medidas Activas de Inserción Sociolaboral), con el apoyo del Departamento de Empresa y Trabajo de la Generalitat de Cataluña y la cofinanciación del Fondo Social Europeo. Desde el pasado 1 de mayo y hasta el 30 de abril de 2027, acompañamos en itinerarios personalizados de inserción laboral a personas perceptoras de la RGC (Renta Garantizada de la Ciudadanía) y a personas que se encuentran en una situación de riesgo de exclusión social. Durante todo el itinerario, las personas participantes cuentan con una tutora de referencia para consolidar todo este proceso en espacios de tutoría individual.

El programa ofrece la oportunidad de crear itinerarios individualizados, orientados a fortalecer las competencias personales y profesionales, con el objetivo de avanzar hacia su autonomía e inserción en el mercado laboral.

Durante este recorrido, las cápsulas grupales serán un espacio clave para trabajar contenidos como los mapas ocupacionales, las entrevistas de trabajo o los tipos de contrato, además de fomentar el intercambio de experiencias y la creación de redes de apoyo entre las personas participantes.

Paralelamente, los talleres de competencias digitales permitirán adaptar el aprendizaje a los distintos niveles previos de cada persona, reforzando su autonomía en el uso de herramientas digitales y plataformas vinculadas a la búsqueda de empleo. A ello se suma el soporte para explorar oportunidades de prácticas no laborales en empresas, un paso esencial para acercar a las personas participantes a contextos laborales reales, así como el acceso a una bolsa de ofertas de trabajo, a través de las que realizamos procesos de intermediación laboral.

Abrimos el segundo grupo del Programa MAIS

El pasado 1 de mayo, empezamos con un primer grupo y, ahora, comenzamos con el segundo grupo, con plazas disponibles todavía. Ofrecemos un acompañamiento flexible y adaptado a las necesidades de cada persona, atendiendo a la historia particular de cada una de ellas. Nuestra oficina está ubicada en L’Hospitalet de Llobregat, en Barcelona, muy bien comunicada con transporte público.

Para participar, las personas interesadas deberán:

  • Estar dadas de alta en el SOC como demandantes de ocupación; ya sea por encontrarse en búsqueda activa de empleo o bien estar buscando una mejora del mismo.
  • Disponer del certificado de exclusión social o ser perceptoras de la RGC.

Del total de plazas disponibles, se reserva un mínimo de 12 plazas para personas perceptoras de la RGC.

Desde el Servicio de Inserción Sociolaboral de la Fundación Salud y Comunidad, mantenemos nuestro compromiso con la inclusión laboral y el acompañamiento personalizado, ampliando su alcance para seguir generando oportunidades reales de desarrollo profesional y autonomía para las personas participantes.


La Red Género, Drogas y Adicciones cierra el curso 2025-2026 reforzando su trabajo en red y su impacto en sensibilización

Entre las iniciativas más relevantes, destaca la celebración de la IX Jornada anual, celebrada en Madrid, que combinó ponencias teóricas con dinámicas participativas para fomentar el intercambio de conocimientos y experiencias entre las entidades integrantes de la Red. Asimismo, se desarrollaron diversas acciones de sensibilización, coincidiendo con fechas clave relacionadas con el uso de drogas y las adicciones y la perspectiva de género, además de campañas como la del 8 de marzo, en la que participaron 17 entidades, mediante la creación y difusión de contenidos audiovisuales en formato “reel”. El periodo también sirvió para impulsar el intercambio de investigaciones y de buenas prácticas entre las organizaciones participantes, reforzando el papel de la Red como espacio de colaboración, aprendizaje y generación de conocimiento.

La Red Género, Drogas y Adicciones, gestionada por la Fundación Salud y Comunidad (FSC), ha cerrado el curso 2025-2026 con un balance que refleja el fortalecimiento del trabajo en red, la incorporación de nuevas entidades colaboradoras y un mayor alcance en las acciones de sensibilización de la perspectiva de género en el ámbito de las adicciones.

Durante este periodo, la Red ha impulsado 16 encuentros online y 1 presencial del Grupo Motor para coordinar el liderazgo estratégico feminista, facilitar la adhesión de nuevas entidades y preparar la IX Jornada anual. El trabajo conjunto también ha permitido reforzar el intercambio de experiencias, actualizar la biblioteca digital y compartir estudios y buenas prácticas entre las organizaciones participantes.

Uno de los hitos más destacados ha sido la celebración de la IX Jornada de la Red en Madrid, que reunió a representantes de 14 entidades y a 26 profesionales. La cita incluyó una mesa redonda, grupos participativos y una sesión plenaria, además de la elaboración de materiales audiovisuales y una relatoría que servirán como base para futuras acciones.

En el ámbito de la sensibilización, la campaña desarrollada con motivo del 8 de marzo alcanzó una amplia repercusión en redes sociales. La iniciativa, en la que participaron 17 entidades, difundió 18 vídeos en formato “reel” y superó las 43.000 visualizaciones, además de incorporar 440 nuevas personas seguidoras a sus canales de comunicación.

La Red también ha reforzado su actividad divulgativa con acciones en seis fechas conmemorativas relacionadas con el género, las drogas y adicciones, elaborando materiales gráficos y contenidos escritos, en colaboración con seis entidades. Paralelamente, tres organizaciones presentaron investigaciones propias en encuentros específicos, a los que asistieron representantes de once entidades.

Asimismo, destaca el desarrollo de la hoja de ruta sobre "Mujeres y psicofármacos: medicalización del malestar", una iniciativa que pretende profundizar en el análisis de las desigualdades de género en el uso y prescripción de estos medicamentos.

En el ámbito de comunicación, la Red continúa ampliando su alcance digital. Durante el periodo evaluado, registró 6.741 visitas a su página www.redgeneroydrogas.org; acumuló 15.234 impactos en la red social X, con 1.165 personas seguidoras; publicó 30 contenidos en Instagram —18 de ellos en formato “reel”— con 951 seguidores y envió tres boletines informativos a una comunidad formada por 371 profesionales suscritos.

Con este balance, la Red Género, Drogas y Adicciones, gestionada por la Fundación Salud y Comunidad, reafirma su posición como un espacio de referencia para profesionales y entidades comprometidas con la igualdad, promoviendo el trabajo colaborativo, la innovación, la investigación y la incorporación de la perspectiva de género en las políticas y la intervención en el ámbito de las drogas y las adicciones.


FSC lanza un canal de pódcast para compartir resultados de evaluación y experiencias profesionales

La Fundación Salud y Comunidad (FSC) refuerza su compromiso con la innovación y la mejora continua con la puesta en marcha de un canal de pódcast, impulsado por el Departamento de Evaluación y Gestión del Conocimiento. A través de este nuevo espacio, compartirá evidencia, resultados de evaluación y experiencias profesionales, con el objetivo de acercar el conocimiento generado en la entidad a profesionales y personas interesadas, fomentando el aprendizaje continuo, el intercambio de buenas prácticas y la transferencia del conocimiento.

Gracias al apoyo del Departamento de Derechos Sociales e Inclusión de la Generalitat de Catalunya, a través de la subvención de la CONVO 2026, FSC cuenta con su propio canal de pódcast, disponible en la plataforma iVoox. Próximamente, los contenidos también podrán escucharse en otras plataformas. Se está explorando la posibilidad de incluir los pódcast en Spotify.

Actualmente, el canal cuenta con tres episodios, todos ellos elaborados a partir de resultados de evaluación, desarrollados en distintos recursos de la entidad:

- La participación familiar como factor clave en el éxito terapéutico analiza la influencia de la implicación familiar en los procesos de tratamiento por drogodependencias. A partir del estudio realizado con 168 personas usuarias, el episodio muestra la relación existente entre una mayor participación de las familias y una mayor probabilidad de completar satisfactoriamente el tratamiento, además de reflexionar sobre los factores que favorecen dicha implicación y las diferencias observadas entre centros.

- Perfil sociodemográfico y variables clave en la evaluación de tratamientos psicosociales intensivos (2018-2024) presenta un análisis de las características de las 1.006 personas atendidas en los centros de drogodependencias de FSC entre 2018 y 2024. El episodio describe los principales perfiles de atención identificados, las diferencias entre centros y la relevancia de disponer de información rigurosa para comprender mejor las necesidades de las personas atendidas y orientar la mejora de los servicios.

- De la calidad del dato al conocimiento útil: la base de las decisiones fundamentadas. Este episodio destaca la importancia de garantizar la calidad de los datos como requisito imprescindible para generar evidencia fiable y útil. Parte del principio conocido como "Garbage In, Garbage Out" (GIGO), que hace referencia a que, si los datos de entrada son deficientes, los resultados obtenidos también lo serán o, dicho de otro modo, que la calidad de las decisiones y de los resultados depende directamente de la calidad de los datos con los que se trabaja. A partir de esta idea, se explica que, mediante información rigurosa, precisa y bien gestionada, es posible generar conocimiento sólido que sirva de apoyo a la toma de decisiones, la mejora continua y la innovación en la atención.

Cabe destacar que la gestión del conocimiento constituye un elemento estratégico para las organizaciones del ámbito social y sanitario, donde la capacidad para transformar datos, evaluaciones y experiencia profesional en conocimiento útil, resulta esencial para mejorar la calidad de la intervención y favorecer la toma de decisiones basada en la evidencia.

Diversas revisiones científicas señalan que este formato facilita un aprendizaje flexible, accesible y asincrónico, favorece la retención del conocimiento y permite acercar contenidos especializados a los equipos de profesionales, de forma compatible con su actividad diaria[i]. Asimismo, se señala que los pódcast constituyen un recurso de gran utilidad para la difusión del conocimiento y la implementación de prácticas basadas en la evidencia, especialmente cuando complementan otras estrategias de formación y transferencia del conocimiento[ii].

El canal seguirá ampliando sus contenidos durante los próximos meses con nuevos contenidos. Entre ellos, está prevista la presentación de los resultados de la evaluación realizada en los Centros de Tratamiento Intensivo de Drogodependencias de FSC, así como entrevistas con personal de la entidad y profesionales externos que permitirán compartir experiencias, buenas prácticas y nuevas líneas de trabajo relacionadas con la evaluación, la investigación y la intervención social.

Con esta iniciativa, FSC refuerza su apuesta por una gestión del conocimiento abierta, accesible y orientada a la práctica profesional, favoreciendo que la evidencia generada en la organización se transforme en conocimiento útil para mejorar la intervención profesional y la calidad de la atención.


[i] Amador, F. L. D., Alves, G. C. G., Dos Santos, V. R., & Moreira, R. S. L. (2024). Use of pódcast for health education: A scoping review. Revista Brasileira de Enfermagem, 77(1), e20230096. https://doi.org/10.1590/0034-7167-2023-0096

[ii] Kelly, J. M., Perseghin, A., & Dow, A. W. (2022). Learning Through Listening: A Scoping Review of Podcast Use in Medical Education. Academic Medicine, 97(7), 1079–1085. https://doi.org/10.1097/ACM.0000000000004565

 

 


“Llegué al proyecto Digitaliza-T buscando ayuda y encontré una oportunidad para crecer. Hoy soy yo quien ayuda a otras personas como voluntario”

Francisco Sánchez Santa conoce el proyecto Digitaliza-T desde dos perspectivas: primero como usuario y, ahora, como voluntario. Lo que comenzó como un proceso de acompañamiento en la Fundación Salud y Comunidad (FSC), en Alicante, terminó convirtiéndose en una oportunidad para descubrir una nueva vocación. Hoy pone sus conocimientos tecnológicos al servicio de personas en situación o riesgo de exclusión social, ayudándolas a desenvolverse en un mundo cada vez más digital. Su historia demuestra que el voluntariado no solo transforma la vida de quienes reciben apoyo, sino también la de quienes deciden ofrecerlo.

- ¿Cómo conociste el proyecto Digitaliza-T y qué fue lo que te animó a dar el paso para convertirte en voluntario?

 Conocí el proyecto gracias a Paola, profesional de FSC en Alicante. Ella (junto a otros profesionales majísimos) me acompaña y ayuda en lo que necesito.

Un día, al ver que me manejaba muy bien con la tecnología, me hizo la siguiente propuesta: ¿y si das el salto y te pones a mi lado como voluntario? No me lo pensé ni un segundo, me pareció una oportunidad única para devolver parte de todo el apoyo que había recibido en la entidad, para impulsar a los demás y, de paso, salir de la “zona de confort” y mejorar mis propias habilidades sociales.

- ¿Recibiste algún tipo de formación o preparación?

Sí, hice la formación online que reciben todos los voluntarios/as de la entidad.

- ¿Cómo fue la formación y qué herramientas te aportó para desarrollar tu labor?

La verdad es que se hace rapidísimo desde casa y te abre los ojos sobre todas las áreas de actuación que tiene FSC y las normas básicas que debemos cumplir. Pero la verdadera preparación empezó en las primeras sesiones, ya que me tocó escuchar mucho, observar con atención y aprender a estar presente para poder dar lo mejor de mí a las personas usuarias.

- Concretamente, ¿en qué consiste tu labor como voluntario? Cuéntanos cómo es un día o una jornada habitual, en el marco de este proyecto.

Mi labor consiste en enseñar a manejar herramientas digitales, sobre todo el teléfono móvil, a personas que están en situación o riesgo de exclusión. Aunque llevamos una estructura preparada, es clave la flexibilidad, ya que nos adaptamos al ritmo de cada persona.

La prioridad es un aprendizaje con "impacto inmediato", que les sea útil esa misma tarde al salir por la puerta. Cuando alguien consigue pedir una cita médica desde su móvil o utilizar Google Maps por primera vez sin depender de otra persona, entiende que no solo está aprendiendo tecnología, está ganando autonomía y confianza.

- De todas las actividades que realizas, ¿hay alguna que recuerdes con especial cariño o que te haya marcado?, ¿por qué?

Sin duda, mi primer día. Fue impactante y muy enriquecedor descubrir la perspectiva de personas con realidades vitales tan diferentes a la mía. Ver que, gracias a mis conocimientos tecnológicos, podía echarles una mano para mejorar su día a día, fue una sensación increíble. Ahí supe que estaba en el lugar correcto.

- ¿Qué es lo que más disfrutas de esta experiencia de voluntariado?

Disfruto muchísimo del ambiente. Si además de ayudar nos lo pasamos bien, ¿qué más se puede pedir? A nivel personal, me está ayudando a ser mucho más sociable, comunicativo y seguro de mí mismo, aspectos en los que tenía que avanzar y que ahora veo que estoy mejorando mucho.

- ¿Cuánto tiempo dedicas al proyecto y cómo lo consigues compaginar con tu vida personal?

Suelo ir los lunes y los viernes por la mañana, en sesiones de dos o tres horas. Aproximadamente, se trata de un total de seis horas semanales.

Respecto a compaginarlo, mi idea es estar mucho tiempo como voluntario, aunque en septiembre empezaré a estudiar por las tardes, de momento estas mañanas las tendré libres, por lo que puedo compaginarlo bastante bien.

- Mirando hacia atrás, ¿qué dirías que te ha aportado esta experiencia, tanto a nivel profesional como personal?

A nivel personal, me ha dado mucha empatía y otra forma de ver el mundo. Te das cuenta de que todas las personas, en cualquier momento, podemos pasar por una mala racha y necesitar el apoyo de los demás, ya sea para entender el móvil o para algo más profundo.

Profesionalmente, me ha descubierto una vocación por la enseñanza que estaba totalmente oculta. He aprendido a enseñar desde la calma y a aprender yo mismo mientras lo hago, ganando mucha confianza en el camino. De hecho, me ha gustado tanto que mi meta ideal de futuro es, dar todavía un paso más adelante, y acabar trabajando en la entidad, tal vez como “Agente de Apoyo Entre Iguales".

Haber sido usuario del centro me permite comprender mejor las dificultades de quienes llegan por primera vez. Esa experiencia me ayuda a conectar desde la empatía y a transmitir un mensaje importante: Siempre es posible avanzar cuando alguien cree en ti.

- Desde tu experiencia, ¿crees que iniciativas como esta reciben el apoyo que merecen?

Creo que falta mayor promoción. Hay muchísima gente con talento en casa “acumulando polvo”, que no sabe qué hacer con su tiempo, que se aburre o se siente sola, y que se lo pasaría genial, recuperando la ilusión, haciendo un voluntariado como este. El problema es que la información no llega, por eso no saben que tienen esta oportunidad de cambiar vidas (incluida la suya propia) a la vuelta de la esquina.

- Si alguna persona, conociendo tu experiencia, estuviera pensando en hacerse voluntario o voluntaria, ¿qué le dirías?

Sin duda, que no se lo piense dos veces. Que identifique cuál es su punto fuerte y que se lance, las debilidades ya se irán puliendo por el camino, a base de práctica. Nadie nace sabiéndolo todo y eso más que un impedimento, es un aliciente para que la aventura continúe.

Por otra parte, muchas veces piensas que vas a cambiar la vida de otra persona y, al final, quien más cambia eres tú.

- ¿Por qué recomendarías formar parte de este proyecto?

Recomiendo el voluntariado en el proyecto Digitaliza-T porque hoy en día, la brecha digital es sinónimo de exclusión social. Saber utilizar el teléfono móvil puede significar acceder a un empleo, pedir una cita médica o mantener el contacto con la familia, pero no saber usar un móvil te aísla del mundo. Por eso, este proyecto ofrece el apoyo y las herramientas necesarias para que nadie, absolutamente nadie, se quede atrás.

Digitaliza-T demuestra que aprender tecnología es importante, pero descubrir de lo que uno es capaz lo es todavía más. Yo llegué buscando ayuda y encontré una oportunidad para crecer. Hoy soy yo quien ayuda a otras personas a dar ese mismo paso, desde el voluntariado. Ese ha sido, sin duda, el mayor aprendizaje de todo este camino.



El CAS de Brians 1 promueve la reflexión sobre el estigma asociado al consumo de drogas sumándose a la jornada internacional “Apoya. No castigues”

El Centro de Atención y Seguimiento (CAS) de Brians 1, subvencionado por CatSalut y gestionado por la Fundación Salud y Comunidad (FSC), ha participado un año más en la jornada "Apoya. No castigues" (“Support. Don't Punish”) con una actividad de sensibilización, en la que se han implicado 30 personas de los módulos de hombres y mujeres del centro penitenciario. La iniciativa ha promovido la reflexión sobre el impacto del estigma asociado al consumo de drogas y ha puesto de relieve la importancia de impulsar respuestas centradas en la salud, los derechos humanos y la inclusión social.

La jornada internacional "Apoya. No castigues" se celebra cada año en numerosos países y promueve un cambio de paradigma en las políticas sobre drogas. La campaña defiende que las respuestas fundamentadas en la salud pública, la evidencia científica y el respeto a los derechos humanos son más eficaces que las estrategias centradas exclusivamente en la sanción o el castigo.

Con motivo de esta jornada, el equipo del Centro de Atención y Seguimiento (CAS) de Brians 1, ha organizado una dinámica participativa basada en la elaboración de una pancarta colaborativa, dividida en dos espacios diferenciados. En el primero, las personas participantes escribieron palabras y mensajes que reflejaban los prejuicios, etiquetas y actitudes punitivas que han experimentado a lo largo de sus vidas por su condición de personas consumidoras de drogas. Términos relacionados con la discriminación, el rechazo o la culpabilización sirvieron para visibilizar cómo el estigma sigue condicionando sus procesos personales y sociales.

En contraste, la segunda parte de la pancarta se llenó de palabras como apoyo, respeto, esperanza, confianza, oportunidades o acompañamiento. A través de estos mensajes, las personas usuarias del servicio expresaron qué tipo de respuestas consideran necesarias para favorecer la recuperación y la inclusión, poniendo el foco en la importancia de recibir un trato digno y libre de prejuicios.

Más allá del resultado final de la actividad, la propuesta generó un espacio de diálogo y reflexión compartida, en el que se abordaron las consecuencias que la estigmatización tiene sobre la salud, el bienestar emocional y las oportunidades de integración social de las personas con problemas de consumo. Asimismo, permitió destacar el valor de intervenciones basadas en la reducción de daños, el acompañamiento profesional y el acceso a recursos especializados como elementos clave para impulsar procesos de cambio sostenibles.

Con esta iniciativa, el CAS de Brians 1 reafirma su compromiso con este enfoque de intervención y con la atención integral a las personas con problemas de consumo. Desde el servicio, se continúa trabajando para ofrecer un acompañamiento individualizado que favorezca la mejora de la salud, la autonomía personal y la inclusión social, contribuyendo a crear entornos más respetuosos y libres de estigma, tanto dentro como fuera del ámbito penitenciario.


FSC se adhiere al decálogo impulsado por UNAD para promover una comunicación libre de estigmas y respetuosa con los derechos de las personas con adicciones

La Fundación Salud y Comunidad (FSC) suscribe el decálogo impulsado por UNAD, la Red de Atención a las Adicciones, que tiene como fin promover una información libre de estigmas y respetuosa con los derechos de las personas con adicciones. El documento recoge una serie de recomendaciones dirigidas a profesionales y medios de comunicación, poniendo el foco en la necesidad de un enfoque de salud pública en la cobertura informativa y en la responsabilidad ética del periodismo a la hora de visibilizar esta realidad, sin caer en sensacionalismos.

El decálogo, impulsado por la Comisión de Comunicación de UNAD, tras un proceso de análisis de la cobertura de las adicciones en medios de comunicación de ámbito estatal, autonómico y local, recoge diez recomendaciones dirigidas a profesionales y medios, con el fin de promover un tratamiento informativo respetuoso con los derechos y la dignidad de las personas que viven con esta problemática, libre de estigmas.

El análisis ha permitido identificar aspectos susceptibles de mejora en el tratamiento informativo de las adicciones, como el uso de terminología estigmatizante, examinando cuestiones como el lenguaje empleado, el enfoque de las noticias, las fuentes consultadas, el uso de imágenes y el equilibrio de los relatos publicados.

Entre los elementos analizados, se ha prestado especial atención al uso de terminología estigmatizante, a la tendencia a asociar las adicciones con la delincuencia o la violencia, al predominio de enfoques policiales frente a perspectivas sociosanitarias, así como a la incorporación de personas expertas en las informaciones.

Asimismo, se ha evaluado el tratamiento visual de las noticias, la existencia de narrativas centradas exclusivamente en las consecuencias negativas y la escasa visibilización de procesos de atención, recuperación y reducción de daños.

A partir de todo ello, el decálogo recoge una serie de recomendaciones, orientadas a mejorar la calidad de la información. Entre las mismas, se incluye la utilización de un lenguaje respetuoso centrado en las personas, evitando expresiones estigmatizantes como “yonki” o “toxicómano”, entre otras. También, la necesidad de evitar enfoques sensacionalistas o criminalizadores; y la importancia de abordar las adicciones desde una perspectiva de salud pública, incorporando fuentes especializadas y datos basados en la evidencia científica.

El documento subraya la relevancia de profundizar en las causas sociales, económicas y estructurales de las adicciones, y en la importancia de reflejar la diversidad de las personas afectadas, evitando estereotipos asociados a género, origen o clase social.

También se pone el foco en la importancia de mostrar en los medios de comunicación la complejidad de los procesos de recuperación, incluyendo las recaídas, la prevención y la reducción de daños, así como en la necesidad de un uso responsable de las imágenes.

Con su adhesión al decálogo impulsado por UNAD, la Fundación Salud y Comunidad reafirma su compromiso con una comunicación responsable que contribuya a reducir el estigma social asociado a las adicciones y favorezca una mayor sensibilización de la ciudadanía sobre esta realidad.

Los medios de comunicación desempeñan un papel fundamental en la forma en que la sociedad percibe las adicciones. En este sentido, una información rigurosa y respetuosa, basada en los derechos humanos, contribuye a combatir el estigma, promover la inclusión social y favorecer los procesos de atención y recuperación.

La iniciativa cuenta con el apoyo de la Asociación de la Prensa de Madrid (APM), que se ha adherido al decálogo y colabora en su difusión como muestra de su compromiso con una comunicación más ética, rigurosa y respetuosa con la realidad de las adicciones.