Valladolid acogerá el XII Encuentro de Profesionales sobre Género, Drogas y Adicciones centrado en la violencia sexual

El próximo 28 de mayo, tendrá lugar el XII Encuentro de Profesionales de los ámbitos de género, drogas y adicciones, una jornada que pondrá el foco en la relación entre la violencia sexual y los usos de drogas. El evento, organizado desde el Proyecto Malva de Fundación Salud y Comunidad (FSC), de carácter gratuito y con aforo limitado, se celebrará en el Centro Cívico Bailarín Vicente Escudero, en horario de 9:30 a 14:00 horas, previa inscripción. El encuentro está financiado por la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas (PNSD) del Ministerio de Sanidad, con la colaboración del Ayuntamiento de Valladolid.

La jornada reunirá a expertas y profesionales del ámbito social, sanitario e institucional con el objetivo de analizar, desde una perspectiva de género, los distintos contextos en los que se producen situaciones de violencia sexual vinculadas al consumo de sustancias. El encuentro pretende fomentar el intercambio de conocimientos, experiencias e investigaciones, así como avanzar en estrategias de prevención e intervención en este ámbito.

El programa comenzará con una bienvenida institucional, por parte de Xisca Sureda Llull, delegada del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas del Ministerio de Sanidad; Carolina del Bosque Peón, concejala delegada especial de Juventud del Ayuntamiento de Valladolid; Marta Álvarez Freijo, gerente del Área de Adicciones, Género y Familia de FSC y María Giaever López, en representación del Proyecto Malva.

Posteriormente, el conversatorio inaugural, centrado en la relación entre violencia sexual y usos de drogas, abrirá el espacio de reflexión con un enfoque interdisciplinar y crítico. Este diálogo reunirá a profesionales con amplia experiencia en investigación, intervención social y comunicación, con el objetivo de profundizar en las múltiples dimensiones de esta problemática.

En este espacio, intervendrán Patricia Martínez Redondo, antropóloga y educadora social especializada en género y drogodependencias, así como Ana Burgos García, periodista y antropóloga, coordinadora del área Drogas&Género en Prevención de FSC. Ambas aportarán claves para comprender cómo interactúan los consumos de sustancias y las violencias sexuales en distintos contextos, así como los retos que ello plantea para la prevención y la intervención. El conversatorio estará moderado por María Giaever López.

Posteriormente, se desarrollará una mesa redonda donde se presentarán investigaciones y experiencias prácticas de recursos con perspectiva de género, en la que intervendrá nuestra compañera del Observatorio Noctámbul@s Laura Castells Ricart que abordará la temática “Violencia sexual, fiesta y drogas: más allá de la sumisión química”.

Además, entre los temas destacados a lo largo del encuentro, se profundizará en aspectos como la violencia sexual en contextos de ocio nocturno y consumo de sustancias; los protocolos de intervención en casos de mujeres con adicciones que han sufrido violencia sexual; y el impacto de estas situaciones en la infancia y adolescencia, incluyendo procesos de medicalización.

La jornada contará con la participación de profesionales del ámbito académico, institucional y de entidades sociales, así como representantes de administraciones públicas. Además, se pondrá especial énfasis en la necesidad de incorporar enfoques integrales y con perspectiva de género en el diseño de políticas y en las prácticas de intervención en el ámbito de las adicciones, como elemento clave para una respuesta más eficaz y equitativa.

El encuentro se consolida como un espacio de referencia para la reflexión, el intercambio de conocimiento y la formación especializada entre profesionales que trabajan en la intersección entre género, salud y adicciones.

Inscripciones aquí.


FSC participa en el Congreso estatal de UNAD, presentando buenas prácticas en intervención con mujeres desde la perspectiva de género

UNAD, la Red de Atención a las Adicciones, ha celebrado recientemente en Murcia su Congreso estatal anual, bajo el título “Intervenir para la igualdad: Género, Violencia y Adicciones con enfoque interseccional”, reuniendo a más de 200 profesionales de las más de 200 entidades que integran la red, administraciones públicas y personas expertas para analizar la relación entre desigualdad, violencia y adicciones. En la mesa titulada “Buenas prácticas en intervención con mujeres desde la perspectiva de género”, participaron profesionales de la Fundación Salud y Comunidad (FSC), compartiendo enfoques y experiencias innovadoras en las prácticas de intervención con perspectiva de género que se desarrollan en diferentes centros y proyectos.

En el marco de la mesa “Buenas prácticas en intervención con mujeres desde la perspectiva de género”, junto a otras profesionales, participaron Yolanda Herguera, directora del Centro de Acogida y Centro de Día para mujeres en situación grave de exclusión “Beatriz Galindo” en Madrid, y Mari Ángeles Gutiérrez, directora del Centro de Reducción del Daño de La Cañada Real, también en Madrid, ambos gestionados por la Fundación Salud y Comunidad. Además, intervino Ana Burgos, coordinadora de género y drogas en el Departamento de Prevención de nuestra entidad e integrante de la Comisión de Adicciones y Género de UNAD.

Yolanda Herguera y Mari Ángeles Gutiérrez ofrecieron una detallada descripción de los servicios que dirigen, explicando cómo se lleva a cabo la intervención con mujeres desde un enfoque de género y reducción de daños.

En el caso del Centro de Reducción del Daño de La Cañada Real de Madrid, Mari Ángeles Gutiérrez señaló que se cuenta con un Programa transversal de género, centrado en la atención e intervención con perspectiva de género.

En el contexto de este programa, destacó el análisis constante de las desigualdades de género que afectan a las personas usuarias; la atención individualizada y flexible, así como las actuaciones diferenciadas que priorizan la seguridad y protección de las mujeres; la detección, acompañamiento y seguimiento ante las situaciones de violencia de género ejercidas por hombres y vividas por las mujeres participantes en el centro; la normativa interna clara frente a conductas machistas, discriminatorias o violentas; la coordinación y derivación a y con recursos especializados y, finalmente, el análisis, mediación y búsqueda de soluciones ante las diferentes problemáticas que pueden vivir tanto dentro del centro como en el contexto en el que se encuentran viviendo.

Asimismo, comentó que el centro cuenta con LA SALA MORADA, un espacio no mixto, propio y seguro específico para las mujeres, en un entorno protegido, libre de presiones y de dinámicas de control que permite la privacidad y la ausencia de figuras masculinas, facilitando la identificación, verbalización y acompañamiento de situaciones vitales complejas, incluidas las relacionadas con la violencia de género. “Se trata de un espacio para compartir experiencias que, en otros entornos, resultarían, emocionalmente inaccesibles”, matizó Mari Ángeles Gutiérrez.

Por su parte, Yolanda Herguera, directora del Centro de Acogida y Centro de Día para mujeres en situación grave de exclusión “Beatriz Galindo” de Madrid, señaló que la aplicación de la perspectiva de género en el centro se realiza a través de la incorporación transversal y sistemática de la perspectiva de género en todas las fases del proyecto, así como de la realización de un análisis de la realidad con enfoque de género, que permite identificar necesidades específicas y diseñar intervenciones ajustadas a cada situación y trayectoria vital.

También, a través del desarrollo de intervenciones basadas en una atención personalizada, flexible y respetuosa, integrando la perspectiva de género y el enfoque de reducción de daños en los planes de intervención individual; del ofrecimiento de un espacio seguro y de confianza por derecho, que garantiza la protección, el respeto y la ausencia de juicios o discriminación y del acompañamiento profesional que tiene en cuenta el impacto del género en la autoestima, la autonomía personal y la toma de decisiones.

De igual manera, se refirió a la formación y especialización continua de los equipos profesionales en perspectiva de género, a la intervención social y atención a situaciones de alta complejidad y vulnerabilidad; a la incorporación en la evaluación del proyecto de indicadores sensibles al género y a la contribución activa a la reducción de las desigualdades de género, especialmente en los contextos de alta vulnerabilidad social en los que se encuentran las mujeres atendidas.

Para cerrar la mesa, Ana Burgos, coordinadora de género y drogas en el Departamento de Prevención de FSC, recogió aspectos clave de las intervenciones anteriores y sintetizó algunas cuestiones a nivel teórico sobre el trabajo de incorporación de la perspectiva de género en el ámbito de las adicciones.

Además, señaló “algunas confusiones recurrentes sobre lo que no es incorporar esta mirada: por ejemplo, contar con grupos de mujeres por sí solo no garantiza la perspectiva de género, tampoco atender a las diferencias biológicas entre hombres y mujeres, sin tener en cuenta las dinámicas socioculturales que generan desigualdad, ni tampoco poner el género o a las mujeres como punto y aparte en el proyecto o intervención”.

En este sentido, afirmó que “no somos ni una nota al pie ni un anexo ni tampoco un capítulo al final del manual. Tampoco se trata de añadir mujeres y remover”, recordando la importancia de la transversalización del género en los proyectos y programas.

Del mismo modo, apuntó algunas recomendaciones y buenas prácticas que se realizan como la formación de profesionales y voluntariado, la importancia de los espacios no mixtos, la despatologización y desculpabilización de las mujeres que usan drogas o la atención articulada, fundamentales para no parcelar la atención a las diversas problemáticas (violencia machista, adicciones y otras) que se interseccionan. Para finalizar, recalcó la importancia de “poner a las mujeres en el centro, reconocer su agencia y hacerlas partícipes de los programas: nada sobre nosotras sin nosotras”.

Con esta edición, la UNAD ha reafirmado su compromiso con la incorporación de la perspectiva de género en la atención a las adicciones y con el impulso de políticas públicas que respondan de manera integral a esta realidad. El encuentro ha contado con el apoyo de la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas (PNSD) y la colaboración del Ayuntamiento de Murcia y el Servicio Murciano de Salud.


Adolescentes de “La Senda” participan en un estudio de la USAL sobre tecnología e identidad en menores del sistema de protección de Castilla y León

Cincojóvenes del Centro de Cumplimiento de Medidas Judiciales para Menores Infractores “La Senda”, de titularidad de la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades de la Junta de Castilla y León, gestionado y dirigido por la Fundación Salud y Comunidad (FSC) en Villatoro (Burgos) han participado en el Informe técnico “Análisis de la asociación entre el uso de tecnología y la construcción de la identidad de los menores acogidos por el Sistema de Protección de Menores en Castilla y León” de la Universidad de Salamanca (USAL). El estudio concluye que la tecnología tiene un impacto directo en el desarrollo identitario de estos/as menores, subrayando la necesidad de promover un uso crítico, responsable y saludable de la misma.

 El informe, realizado por el Grupo de Investigación GIPEP de la Universidad de Salamanca, analiza la representación, interacción y producción en diferentes plataformas de contenidos, redes sociales y juegos online, poniendo de manifiesto que el uso de tecnologías digitales tiene un impacto directo y significativo en la construcción de la identidad de los/as adolescentes acogidos en el Sistema de Protección de Menores en Castilla y León.

En este sentido, el estudio se desarrolla a partir de una metodología mixta con jóvenes entre 12 y 18 años y profesionales, especialmente educadores/as sociales, que desempeñan su trabajo en las entidades participantes del Sistema de Protección a la Infancia de Castilla y León (Gerencia de Servicios Sociales – Junta de Castilla y León), entre ellas la Fundación Salud y Comunidad.

Su enfoque metodológico permite combinar distintas perspectivas y obtener una visión integral del fenómeno analizado, mediante los grupos de discusión generados. A partir de ello, estudia cómo el uso de tecnologías digitales influye en la construcción de la identidad de los/as adolescentes en el Sistema de Protección de Castilla y León, observándose un uso intensivo de redes sociales, principalmente para mantener relaciones sociales y evadirse de dificultades personales.

El informe concluye además que el entorno digital actúa como espacio de integración y apoyo ante contextos de vulnerabilidad, especialmente ante carencias sociofamiliares, aunque también implica riesgos relevantes como la dependencia, distorsión del tiempo de uso e interacción con personas desconocidas.

Asimismo, evidencia diferencias de género, siendo las chicas más vulnerables a los efectos de las redes sociales en aspectos como el autoconcepto, la autoestima y la sobreexposición. En esta línea, se predice en ellas una mayor creencia a sentir que el uso de Internet puede influirles, mientras que los chicos muestran una mayor tendencia a minimizar o negar el impacto que la interacción en el entorno digital puede ejercer sobre ellos.

En conjunto, los resultados subrayan la necesidad de promover un uso crítico, responsable y saludable de la tecnología, reforzando el acompañamiento profesional como herramienta de inclusión social y el fortalecimiento del autoconcepto, incorporando la tecnología como herramienta de intervención e inclusión social.

En este contexto, resulta especialmente relevante poner en valor el trabajo desarrollado por el Centro de Cumplimiento de Medidas Judiciales para Menores Infractores “La Senda”, que ha participado activamente en esta investigación como parte de su compromiso con la mejora continua de su intervención socioeducativa. La implicación del servicio en estudios de este tipo refuerza su colaboración con el ámbito universitario y su apuesta por la generación de conocimiento aplicado a la realidad de los/as jóvenes que atiende, consolidando su papel como recurso clave en la atención, acompañamiento e inclusión social de menores en situación de vulnerabilidad.

 

Acceso al informe:

Serrate González, S; Ruedas Caletrio, J; Muñoz Rodríguez, J. M.; González Sánchez, M.; Gutiérrez Pérez, B.; Martín García, A. V.; Martín Lucas, J.; Murciano Hueso, A.; Patino Alonso, M. C. y Torrijos Fincias, P. (2026). Análisis de la asociación entre el uso de tecnología y la construcción de la identidad de los menores acogidos por el Sistema de Protección de Menores en Castilla y León.

https://gredos.usal.es/handle/10366/170814


Acompañando en la elaboración del duelo migratorio: intervención psicológica en la Residencia “El Castell” gestionada por FSC

La Residencia del Proyecto Migratorio “El Castell”, gestionada y dirigida por la Fundación Salud y Comunidad (FSC) en la provincia de Alicante, lleva a cabo una intervención psicológica especializada, dirigida a adolescentes migrantes no acompañados. Este servicio, en funcionamiento desde el 1 de noviembre de 2017 e integrado en el Sistema Público Valenciano de Servicios Sociales, dispone de 24 plazas destinadas a jóvenes de entre 14 y 17 años. En este contexto, se lleva a cabo un acompañamiento psicológico que pone el foco en un aspecto clave, aunque a menudo invisible, el duelo migratorio.

El duelo migratorio hace referencia al proceso psicológico de elaboración emocional de las múltiples pérdidas asociadas a la experiencia migratoria (Achotegui, 2022). En el caso de los adolescentes que llegan sin apoyo familiar a España, estas vivencias se producen en una etapa especialmente vulnerable, lo que puede afectar a su bienestar emocional y a su proceso de adaptación.

Aunque tradicionalmente ha sido un ámbito escasamente abordado en la literatura científica, en los últimos años se ha registrado un notable incremento de estudios centrados en el duelo migratorio en población joven —especialmente entre 2022 y 2026—, lo que ha puesto de relieve la necesidad de abordar estas vivencias desde una perspectiva psicológica específica.

Ante esta realidad, en 2023 se comenzaron a desarrollar en la residencia sesiones individuales y talleres grupales, impartidos por el equipo de psicología del servicio, con el objetivo de acompañar a los jóvenes en la elaboración de las pérdidas asociadas a su proyecto migratorio. En 2025, se incrementó la frecuencia de las sesiones grupales, reforzando así el trabajo emocional en el centro.

Como evolución de esta intervención, y en respuesta a las necesidades detectadas en la práctica diaria, este año se ha diseñado e implementado un programa específico de salud emocional y prevención secundaria, integrado por 14 sesiones, centrado en la elaboración del duelo migratorio.

El programa se estructura en tres fases diferenciadas. En una primera fase, se aborda el conocimiento, la evaluación y la generación de un clima de confianza (sesiones 1-5). También, se lleva a cabo la presentación del grupo mediante dinámicas participativas, así como una evaluación inicial, a través de instrumentos como el Cuestionario Educativo-Clínico: Ansiedad-Depresión (CECAD) y un cuestionario breve sobre duelo migratorio.

En estas primeras sesiones, se introduce el concepto de duelo migratorio mediante psicoeducación, se trabajan los siete duelos migratorios a través del “mural del duelo” y se facilita la identificación y expresión emocional, mediante actividades como el mapa de emociones, el visionado del cortometraje “El viaje de Said” o dinámicas como “La maleta de mi vida”.

En una segunda fase (sesiones 6-10), se profundiza en la elaboración del duelo migratorio a través del trabajo sobre la historia personal, la conciencia emocional y la regulación emocional. Para ello, se utilizan herramientas como “La línea del viaje”, la rueda de emociones o el análisis de materiales audiovisuales como “Los niños olvidados de Melilla”. De igual manera, se abordan estrategias de regulación emocional mediante técnicas como el semáforo emocional, así como la gestión del estrés y la ansiedad a través de ejercicios de respiración y relajación, incorporando dinámicas orientadas al fortalecimiento del apoyo social y la cohesión grupal.

Finalmente, en una tercera fase (sesiones 11-14), el programa se orienta hacia el fortalecimiento de la identidad y la proyección de futuro. Se trabajan aspectos como la identidad cultural y el sentido de pertenencia, la identificación de recursos personales y fortalezas, así como la construcción de un proyecto vital, mediante actividades como la “Carta a mi yo del futuro”. El programa finaliza con una sesión de cierre y reflexión grupal, en la que se realiza la actividad “raíces y alas”, junto con una evaluación final mediante la reaplicación del CECAD y del cuestionario de duelo migratorio.

Este programa tiene como finalidad dotar a los adolescentes de herramientas estructuradas que les permitan comprender, expresar y gestionar sus vivencias emocionales, favoreciendo un abordaje, tanto preventivo como terapéutico, de las dificultades asociadas al proceso migratorio. En esta intervención, se combina evaluación, acompañamiento terapéutico y trabajo psicoeducativo para promover la salud emocional y prevenir la aparición de dificultades psicológicas más graves.

Cabe señalar que los datos recogidos en las memorias del servicio entre 2023 y 2025 muestran una evolución positiva en varios indicadores clave de salud mental. Destaca el descenso progresivo del consumo de sustancias (de 15 casos en 2023 a 10 en 2025), así como la reducción de las conductas autolesivas (de 3 casos a 1 en el mismo periodo). Del mismo modo, los trastornos de conducta, que alcanzaron su punto más elevado en 2024, disminuyen de forma significativa en 2025.

En conjunto, estos datos apuntan a un impacto positivo de las intervenciones psicológicas desarrolladas en el centro, consolidando un modelo de intervención basado en el acompañamiento continuado, la detección precoz y el trabajo psicoeducativo. Los resultados observados reflejan una mejora significativa en el bienestar emocional de los jóvenes, evidenciándose una disminución de la sintomatología ansiosa y depresiva, así como una reducción de las dificultades conductuales.

Se observa, además, un aumento de los recursos personales, una mejor regulación emocional y una mayor adaptación al entorno residencial y comunitario. Otros indicadores reflejan una estabilización clínica, como los problemas emocionales evaluados mediante el Sistema de Evaluación de Niños y Adolescentes (SENA), que se mantienen en rangos similares, aunque con presencia de sintomatología ansiosa moderada. Estos resultados evidencian la necesidad de continuar reforzando los recursos personales, especialmente en áreas como la autoestima, la regulación emocional y la integración social.

A la hora de trabajar el duelo migratorio, se tiene muy presente que no se trata únicamente de abordar lo que se ha perdido, sino también de acompañar en la construcción de nuevas oportunidades. Como bien resume una de las actividades del programa diseñado: se trabajan las raíces para recordar de dónde vienen, y las alas para imaginar hacia dónde quieren ir.

Desde la Fundación Salud y Comunidad, continuamos apostando por una atención integral que sitúe a la persona en el centro de la intervención, acompañando sus procesos desde una mirada cercana y especializada, y promoviendo oportunidades reales de inclusión y bienestar.


FSC reafirma su compromiso con la acción voluntaria, tras la declaración de la ONU de 2026 como Año Internacional del Voluntariado para el Desarrollo Sostenible

La Fundación Salud y Comunidad (FSC) se suma a este reconocimiento, reafirmando su compromiso con el voluntariado como una forma de participación activa que contribuye a la cohesión social y al fortalecimiento comunitario. FSC desarrolla su intervención en ámbitos como la integración social, la atención a personas mayores, la salud mental, las adicciones, la infancia, adolescencia y familias, realizando también acciones de promoción de la salud, igualdad y bienestar. En este contexto, la colaboración voluntaria aporta acompañamiento, apoyo emocional, participación comunitaria y cercanía, complementando el trabajo de los equipos profesionales y ampliando el alcance de la intervención social.

La Asamblea General de Naciones Unidas ha proclamado 2026 como Año Internacional de las Personas Voluntarias para el Desarrollo Sostenible (International Volunteer Year, IVY 2026), una declaración que reconoce y refuerza el papel del voluntariado para avanzar en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030. En este contexto, se anima a los Estados y al conjunto de actores sociales a promover la acción voluntaria e integrarla en prioridades sectoriales, estrategias y políticas públicas orientadas al desarrollo sostenible.

En el marco de esta conmemoración, el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 ha celebrado recientemente en su sede de Madrid el Acto Conmemorativo del Año Internacional de las Personas Voluntarias para el Desarrollo Sostenible, concebido como la presentación oficial en España del IVY 2026.

El encuentro, al que ha sido invitado nuestra entidad, se ha planteado con un enfoque participativo, realizando una mesa redonda con personas expertas, espacios de debate abiertos al público y una actuación musical, con el objetivo de visibilizar el impacto y la trayectoria del voluntariado y reforzar el vínculo entre ciudadanía e instituciones en torno al voluntariado.

Cabe destacar que, en 2025, FSC ha contado con un total de 451 personas voluntarias, cuya colaboración se ha distribuido a través de diferentes áreas de intervención de la siguiente manera (porcentaje sobre el total):

  • Inclusión social y reducción de daños en drogodependencias: 174 personas (38,58%).
  • Adicciones, género, familia y programas de prevención: 160 personas (35,48%).
  • Atención a la dependencia, infancia y adolescencia: 114 personas (25,28%).
  • Apoyo en tareas de gestión y administración: 3 personas (0,67%).

Estos datos reflejan la diversidad de ámbitos en los que se articula el voluntariado de FSC y su contribución directa al acompañamiento y a la mejora de la calidad de vida de personas en situación de vulnerabilidad, reforzando la dimensión comunitaria de los programas que desarrolla.

En el marco del Año Internacional de las Personas Voluntarias para el Desarrollo Sostenible, FSC prevé impulsar acciones que visibilicen el impacto del voluntariado y contribuyan a su reconocimiento social. En este sentido, se contempla la posibilidad de promover un espacio de reconocimiento y encuentro similar a iniciativas ya realizadas, como la jornada celebrada el pasado año en Altea (Alicante), con motivo del Día Internacional del Voluntariado (evento que reunió a voluntariado y profesionales de la entidad y puso el foco en el agradecimiento y el valor del compromiso).

Asimismo, FSC continúa apostando por la formación y el acompañamiento como elementos clave para un voluntariado de calidad. La entidad dispone de un espacio de formación inicial online para nuevas incorporaciones y para personas voluntarias en activo, orientado a facilitar competencias y conocimientos que favorezcan un ejercicio responsable y coherente con los valores y el funcionamiento de la organización. También mantiene abierto el canal de participación para quienes deseen colaborar, mediante el registro en el Programa de Voluntariado.

En definitiva, el Año Internacional de las Personas Voluntarias para el Desarrollo Sostenible supone una oportunidad para reconocer una realidad que se construye cada día: la de miles de personas que, desde su compromiso, realizan acompañamientos, generan vínculos y promueven comunidades más inclusivas. Desde FSC, seguiremos reforzando el papel del voluntariado como agente clave frente a las desigualdades y como motor de transformación social, en coherencia con el marco internacional y estatal que impulsa el IVY 2026.

https://www.youtube.com/live/rTl4ZfG0bbQ



Nueva edición en Barcelona del curso del Proyecto Malva “Perspectiva de género y drogas”, dirigido a profesionales

Los próximos días 28 y 30 de abril, tendrá lugar una nueva edición presencial del curso “Perspectiva de género y drogas”, iniciativa impulsada por el Proyecto Malva de la Fundación Salud y Comunidad (FSC). La formación, dirigida a profesionales del ámbito de las adicciones, el género y la violencia machista, se celebrará en La Bonne, Centro de Cultura de Mujeres Francesca Bonnemaison de Barcelona, en horario de 9:00 a 14:00 horas. El curso será impartido por nuestras compañeras de FSC Ana Burgos García y Gisela Hansen Rodríguez.

La formación está financiada por la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas (PNSD) y tiene como objetivo principal ofrecer herramientas teóricas y prácticas para incorporar la perspectiva de género en la intervención profesional.

Esta nueva edición llega tras el éxito de la formación recientemente celebrada en Madrid, que fue impartida por Patricia Martínez Redondo, en la que participaron más de 25 profesionales procedentes de distintas entidades vinculadas a los ámbitos del género, las drogas y las adicciones. La elevada participación y la valoración positiva de la formación consolidan el interés creciente por este tipo de formaciones especializadas.

En este sentido, según se señala desde el proyecto, el creciente interés entre profesionales por integrar este enfoque en su trabajo diario, implica una revisión profunda de los imaginarios sociales y culturales relacionados con los roles, estereotipos y desigualdades de género. Asimismo, se subraya la estrecha relación entre el consumo de sustancias y la violencia machista, una realidad que, en muchos casos, continúa invisibilizada.

El curso se estructura en dos sesiones. La primera abordará el marco teórico y práctico del género y su impacto en los consumos de drogas, analizando aspectos como la socialización, los roles de género, las relaciones de poder o el impacto del género en la salud. La segunda sesión, se centrará en la revisión crítica de la práctica profesional desde perspectivas feministas, proponiendo herramientas para mejorar la prevención, la atención y la reducción de daños, incluyendo también buenas prácticas.

Además, entre los objetivos de la formación, se encuentran fomentar la reflexión crítica de los y las profesionales, identificar carencias y potencialidades en la intervención, y promover estrategias que contribuyan a una transformación social más igualitaria.

Con esta iniciativa, el Proyecto Malva continúa reforzando su apuesta por integrar la perspectiva de género en el ámbito de las drogas y las adicciones, impulsando prácticas más inclusivas y conscientes de las desigualdades estructurales.

El curso tiene carácter gratuito, si bien requiere inscripción previa obligatoria, a través de este enlace. Una vez completado el mismo, las personas interesadas formarán parte de la lista de espera y se las tendrá en cuenta, en caso de ampliación de plazas, y para futuras formaciones que se puedan realizar, en el marco del Proyecto Malva de la Fundación Salud y Comunidad.

Asimismo, se expedirá certificado de participación a quienes asistan a ambas sesiones. Con todo ello, esta nueva edición de formación en Barcelona se presenta como una oportunidad clave para seguir avanzando en la incorporación real y efectiva de la perspectiva de género en el ámbito de las adicciones, contribuyendo a generar espacios de trabajo más equitativos y transformadores.


FSC impulsa la inserción laboral de personas con diversidad funcional en Alicante a través del programa Orienta Plus 2025

El Área de Inclusión social de la Fundación Salud y Comunidad (FSC) en Alicante ha puesto en marcha este año el programa Orienta Plus 2025, una iniciativa financiada por Labora, Servicio Valenciano de Empleo y Formación, que se encuentra en pleno desarrollo desde hace unos meses. El proyecto ofrece un itinerario de inserción sociolaboral completo, personalizado e integral (diseñado conjuntamente, tras una entrevista de diagnóstico previa), teniendo en cuenta tanto el perfil personal como profesional, así como las necesidades, intereses y expectativas de cada persona participante. Además, se mantiene un contacto directo con empresas colaboradoras para favorecer oportunidades reales de empleo.

El proyecto está dirigido a personas con diversidad funcional, siendo mayoritaria la participación de personas con discapacidad psicosocial, dada la experiencia acumulada en el centro de trabajo de Alicante desde el año 2019, cuando se puso en marcha su primer servicio especializado y dirigido en exclusividad a personas con sufrimiento psíquico, y en su gran mayoría, con discapacidad psicosocial (Vivienda supervisada Kento). El principal objetivo de este programa es mejorar la empleabilidad de las personas participantes y facilitar su inserción laboral.

A través de una entrevista de diagnóstico inicial, se recoge información clave sobre la trayectoria formativa y laboral de la persona, sus hábitos de búsqueda de empleo, su situación social y sus características personales, así como sobre su motivación personal.

Este proceso permite evaluar su grado de empleabilidad, identificar tanto sus fortalezas como las áreas de mejora y definir un perfil profesional ajustado a su realidad. Además, se fomenta el autoconocimiento, facilitando que la persona valore su propio recorrido y tome conciencia de sus capacidades.

A partir de este análisis, se identifican las necesidades de mejora en relación con el objetivo profesional y se diseña un plan de acción personalizado. El objetivo final es identificar de manera precisa las competencias, habilidades, posibles barreras y oportunidades de inserción laboral de cada persona atendida, sentando así las bases de un itinerario de inserción eficaz y adaptado.

Tras el proceso de selección, las personas participantes reciben, por un lado, orientación y asesoramiento individualizado a lo largo de diferentes sesiones planificadas. Por otro, se desarrollan actividades formativas grupales que, además de trabajar competencias clave para el empleo, fomentan la cohesión y el apoyo mutuo entre participantes.

Asimismo, el programa contempla un acompañamiento continuo durante todo el proceso de inserción laboral. Este apoyo se realiza tanto a la fase previa a la incorporación al puesto de trabajo como durante el desempeño del mismo e, incluso, tras la finalización del contrato, con el fin de resolver dudas y atender posibles necesidades.

Con iniciativas como Orienta Plus 2025, FSC no solo refuerza su compromiso con la inclusión laboral, sino que consolida su papel como entidad de referencia en el acompañamiento a personas en situación de vulnerabilidad, promoviendo oportunidades reales de acceso al empleo y contribuyendo activamente a la construcción de una sociedad más equitativa e inclusiva.


FSC impulsa el programa SOI para favorecer la inserción sociolaboral de personas en situación de vulnerabilidad en Castellón

La Fundación Salud y Comunidad (FSC) ha iniciado el programa SOI (Soporte a la Ocupación y la Innovación) en Castellón. Se trata de una iniciativa orientada a favorecer la inserción sociolaboral de personas en situación de vulnerabilidad mediante un acompañamiento integral y personalizado. El proyecto está subvencionado por la Conselleria de Servicios Sociales, Familia e Infancia de la Generalitat Valenciana, en el marco de la promoción de proyectos de intervención social en poblaciones altamente vulnerables y en extrema situación de exclusión social. 

Este programa, que ha comenzado su actividad en febrero de este año, tiene como finalidad mejorar las oportunidades de acceso al empleo y promover la inclusión social de las personas participantes en el mismo, a través de un proceso de orientación, acompañamiento y apoyo adaptado a las necesidades de cada caso.

El itinerario de intervención se estructura en diferentes fases. En una primera etapa, se realiza una acogida y valoración inicial, con el objetivo de conocer la situación personal, social y laboral de cada participante y diseñar un plan de acompañamiento ajustado a sus necesidades. Posteriormente, se desarrollan acciones de orientación laboral, centradas en la mejora del perfil profesional, la elaboración o actualización del currículum y el refuerzo de las estrategias de búsqueda activa de empleo.

Asimismo, el programa contempla acciones de prospección e intermediación laboral, orientadas a identificar oportunidades de empleo y facilitar el contacto entre las personas participantes y el tejido empresarial. De forma paralela, el equipo profesional del programa ofrece acompañamiento en el proceso de incorporación y mantenimiento en el puesto de trabajo, con el objetivo de favorecer la adaptación y la estabilidad laboral.

El proyecto incluye también apoyo social, proporcionando orientación sobre recursos, prestaciones y derechos que pueden contribuir a mejorar la situación personal y familiar de las personas participantes.

La metodología de intervención comunitaria basada en la creación de redes de apoyo en el territorio y el uso eficaz de los recursos, junto a los resultados del trabajo de FSC durante casi 30 años en la provincia, avalan su especialización en la atención y el acompañamiento a personas que se encuentran en situación de sin hogar.

Por otra parte, desde SOI se potencian los conocimientos de las personas participantes. En este sentido, muchas experiencias de la esfera de lo informal, revierten en capacidades muy útiles en el mercado laboral. Esta parte de conocimiento de cada participante para completar su formación y fomentar las capacidades existentes enfocándolas en su futuro profesional, tiene buenos resultados a nivel de empleabilidad.

Cabe destacar que el equipo profesional del programa está formado por profesionales especializados en orientación laboral y del ámbito social, que trabajan de manera coordinada para ofrecer un acompañamiento integral a lo largo de todo el proceso.

El programa SOI nos permite seguir colaborando con el tejido empresarial de la provincia de Castellón en el ámbito de la Responsabilidad Social Corporativa, con el objetivo de facilitar la inclusión sociolaboral de personas en situación de vulnerabilidad.

Con la puesta en marcha de esta iniciativa, la Fundación Salud y Comunidad continúa reforzando su compromiso con la promoción de la inclusión social y laboral de personas en situación de vulnerabilidad, contribuyendo al desarrollo de oportunidades que favorezcan su autonomía y participación social.


“¡Todos tienen un móvil menos yo!”, claves para acompañar el primer smartphone en la adolescencia. Nuevo taller online del programa “Conecta i Actúa”

En el tránsito de Educación Primaria a Secundaria (ESO), suele haber un cambio relevante en el entorno social de los niños/as y jóvenes, ya que empiezan a darle más importancia a encajar con sus compañeros/as y a no sentirse diferentes. En ese momento, aparece con mucha fuerza la presión por tener su primer smartphone. Para ayudar a gestionar este tipo de demandas, el proyecto “Conecta i Actúa” de la Fundación Salud y Comunidad (FSC) ha organizado el taller online "¡Todos tienen un móvil menos yo!", dirigido a familias y abierto a cualquier persona interesada en comprender y afrontar esta realidad.

Cuando un niño/a o adolescente dice “soy el único/a de la clase que no tiene móvil”, está reflejando la presión social que siente por no tener lo mismo que sus compañeros/as. Esta situación coloca a muchas familias ante una decisión compleja: dar el móvil para evitar que el/la menor se sienta excluido o mantener su postura, sin dejarse influir por lo que hacen los demás.

Por este motivo, el programa “Conecta i Actúa”, gestionado por FSC e impulsado por la Agencia de Salud Pública de Cataluña, a través de la Subdirección General de Adicciones, VIH, ITS i Hepatitis Víricas, ha organizado el taller online “¡Todos tienen un móvil menos yo!”.

Su objetivo es ofrecer un espacio de reflexión y herramientas prácticas para acompañar la llegada y uso del primer móvil. La formación estará a cargo de nuestros compañeros/as Ariadna Busqué Andrés, Sergi García Casas y Griselda Pozo Domingo.

Para facilitar la participación de las familias, el taller se ofrece en tres fechas alternativas: el 9 de abril a las 19:00 horas, el 14 de abril a las 16:00 horas y el 22 de abril a las 9:00 horas. La formación es gratuita y las plazas son limitadas. A través de este enlace, puedes reservar tu plaza.

Durante estas sesiones, se abordará:

  • El acompañamiento por parte de la familia.
  • Cómo desarrollar el pensamiento crítico ante la información.
  • Estrategias para introducir la tecnología de manera gradual en casa.
  • La importancia de generar pactos y alianzas entre familias.

Cabe destacar que el programa “Conecta con tus hijos e hijas (Conecta y Actúa)” ofrece diversos talleres:

  • Hablemos y Actúa
  • ¡Sonríe! Son adolescentes...
  • Hablemos de pantallas y
  • ¡Todo el mundo tiene un móvil menos yo!

El proyecto se dirige principalmente a las Asociaciones de Familias de Alumnado (AFA) de los centros de educación primaria y secundaria de Cataluña, así como a entidades y asociaciones que trabajan con niños, niñas y adolescentes de entre 0 y 16 años.


Intervención socioeducativa y cohesión grupal en el Hogar de Atención General “Matilde Salvador i Segarra”, gestionado por FSC

Mi nombre es Nuria, tengo 24 años y soy estudiante de 4º del Grado en Educación Social. Inicialmente, tenía la intención de realizar mis prácticas en el Hogar de Atención General “Matilde Salvador i Segarra”, en Castellón, gestionado y dirigido por la Fundación Salud y Comunidad (FSC), de titularidad de la Generalitat Valenciana. Un recurso en el que me siento afortunada de colaborar.

Si bien, por motivos legislativos por parte de mi universidad, no pude llevar a cabo mis prácticas de 4º en este servicio, quise realizar un voluntariado, y agradezco la oportunidad a Sheila Gracia, coordinadora y psicóloga del centro, por permitirme realizarlo. Actualmente, trabajo como educadora en el Proyecto Amigó, acompañando a personas que se encuentran en tratamiento por adicciones. Por otro lado, soy educadora infantil, trabajé en “Mullingar Academy of childcare” en Irlanda, y pocos meses antes de colaborar con el “Hogar Matilde Salvador i Segarra”, estuve de viaje en Kenya, realizando tareas en un proyecto de cooperación internacional dirigido a la educación en la infancia.

Desde mi llegada al centro hasta el día de hoy, continúo desarrollando algunas de las funciones como voluntaria. Asisto una vez por semana, generalmente los miércoles, y llevo a cabo dinámicas de cohesión grupal. Considero que este tipo de espacios son especialmente relevantes, ya que permiten trabajar aspectos fundamentales como la convivencia, la comunicación asertiva, la cohesión del grupo, la regulación emocional y el desarrollo de habilidades sociales.

Las actividades que propongo suelen estar orientadas a ayudar a las jóvenes participantes a perder el miedo y la vergüenza, favoreciendo un ambiente en el que puedan sentirse seguras y en confianza. Mi objetivo es que puedan percibir que forman parte de un grupo de iguales, un espacio donde puedan mostrarse tal y como son, así como sentirse escuchadas y respetadas.

Algunas de las actividades que realizamos son, por ejemplo, “La baraja”. Se trata de un conjunto de cartas que proponen diferentes acciones: realizar una mímica, explicar cómo se han sentido durante el día, decir algo positivo sobre otra compañera o participar en pequeños role playing por parejas. Esta dinámica fomenta la expresión emocional, la escucha activa y la interacción entre ellas.

Otra actividad es “Nuestros códigos”. En esta dinámica, utilizamos tarjetas con códigos QR que deben escanear con el móvil del hogar. Cada código conduce a un vídeo de YouTube, concretamente a una canción que forma parte de sus gustos musicales. Son canciones que he escuchado en el hogar o que ellas mismas escuchan en su tiempo libre y que he podido presenciar. Esta actividad genera momentos de conexión y reconocimiento, ya que la música se convierte en un canal para compartir intereses y experiencias.

Estas propuestas no solo facilitan el acercamiento entre ellas, sino también entre las participantes y conmigo. Verlas disfrutar con actividades aparentemente simples, pero pensadas desde la creatividad y el cuidado, me hace sentir que el trabajo realizado tiene sentido. Al final, muchas veces son estos pequeños espacios los que marcan la diferencia en la intervención socioeducativa, pues me hacen salir del hogar, habiéndome sentido más útil.

Observar cómo disfrutan, se expresan, ríen y se escuchan entre ellas me recuerda que, en muchas ocasiones, los momentos más significativos surgen en espacios cotidianos donde se sienten seguras y valoradas.

Considero que es un momento en el que pueden respirar un poco más tranquilas y permitirse simplemente ser. El objetivo es que estos espacios se conviertan, poco a poco, en lugares donde puedan sentirse parte de un grupo en el que se respeta su voz.

Además de estas dinámicas, realizo otras funciones en el centro, como la observación del cumplimiento de las normas de convivencia relacionadas con los horarios, los talleres o los tiempos de estudio. También, acompaño a las residentes en distintas actividades del día a día y colaboro en algunas tareas de apoyo a las educadoras de referencia, como el acompañamiento en salidas o tareas relacionadas con la economía de fichas.

Para mí, como futura educadora social, participar en estos espacios está siendo una experiencia muy enriquecedora. Me permite aprender desde la práctica la importancia de generar entornos seguros donde las personas puedan mostrarse tal y como son, sin miedo ni juicio. Además, reafirma mi convicción de que la educación social no se construye únicamente a través de grandes intervenciones, sino también mediante pequeños gestos cotidianos, la escucha activa y la presencia constante.

Formar parte de este espacio en el Hogar de Atención General “Matilde Salvador i Segarra”, en Castellón, me permite seguir creciendo tanto a nivel personal como profesional, comprendiendo mejor la importancia del acompañamiento educativo y del trabajo en equipo para favorecer el bienestar y el desarrollo de las personas.

En definitiva, mi experiencia como voluntaria en el centro, está siendo muy enriquecedora, ya que me ha permitido conocer el funcionamiento del recurso y establecer un primer vínculo con el equipo educativo y con las jóvenes residentes. Esta experiencia me ha ayudado a acercarme progresivamente a la realidad del centro y a comprender mejor la importancia del acompañamiento socioeducativo en el día a día.


Nuria Prieto, estudiante del Grado en Educación Social y voluntaria en el Hogar de Atención General “Matilde Salvador i Segarra”.